Siete de siete en la Liga Endesa y cinco de seis en la Euroliga. Ése es el balance del Baskonia con Zan Tabak. Desde aquel bochornoso partido en Kaunas (derrota por 37), el Caja Laboral lo ha bordado.
El Nokia Arena de Tel Aviv fue un capítulo más de esa excelencia. El Baskonia supo hacer frente al ambiente hostil y a la presencia física del Maccabi, tomando el mando en un segundo cuarto primoroso (9-24), levantándose tras una pájara monumental en el tercero y resolviendo en un final de infarto.
El Caja Laboral empezó entonado, pero tras la temprana segunda personal de Lampe el Maccabi surtió de balones a Darko Planinic (8 puntos en el primer cuarto), inmenso y ágil ‘center’ fichado en diciembre del Siroki bosnio. Entre sus acciones y una canasta de Landesberg sobre la bocina de los diez primeros minutos, el Maccabi consiguió un parcial 7-0 (23-20).
El Baskonia recobró su fuerza en el segundo cuarto sobre todo con la entrada de Nocioni, quien con mucha inteligencia encontró cómo hacer daño al rival. El Chapu provocó cinco personales, la mayoría resultantes en tiros libres, y fue una amenaza más en el rebote ofensivo.
El Caja Laboral capturó 11 rebotes de ataque sólo en la primera parte.
Esas segundas opciones tuvieron un efecto inmediato en el marcador, llegando a dominar los baskonistas por 12 puntos (32-44).
El tercer parcial (24-6) fue completamente opuesto. El Caja Laboral perdió la claridad y la paciencia en ataque -sólo sumó dos canastas en juego y un tiro libre-, mientras el Maccabi conseguía tiros francos y canastas asequibles en transición.
Ricky Hickman (18 puntos, 9 en el tercer cuarto), el mejor ladrón de la Euroliga (2.1 robos de promedio), fue el motor de la remontada.
El parcial acumulado llegó a ser de 21-1 (hasta el 58-50).
Nemanja Bjelica rescató a su equipo del bloqueo con un triple, y acto seguido el Baskonia conseguía un 0-10 (58-60, min. 35) que le metía de nuevo en el partido.
El final fue intensísimo, con numerosas canastas psicológicas. El Baskonia redondeó su gran noche en el tiro (13 de 30 en tiros de tres) con 6 triples en el último cuarto (3 de Bjelica), pero la victoria todavía hubo que sudarla.
Con 68-69 Shawn James taponó la bandeja de Bjelica que podía haber sentenciado; luego Ohayon sí acertaría con la suya (70-69, a 29 seg.).
En la posesión decisiva San Emeterio consiguió un canastón –recibe en línea de tres, finta el lanzamiento, hace volar a dos defensores, entra y finaliza con un tiro corto a 9 segundos de la conclusión- en un ataque tremendamente espeso de su equipo. Sería la canasta ganadora, pues Ohayon no acertó con su siguiente intento y en la pelea por el rebote se consumieron los segundos restantes.
Nemanja Bjelica terminó con 17 puntos y 5 triples.
El Caja Laboral recibe al Besiktas el próximo jueves para poner el 3-0 en su casillero.