Xavi Pascual
Última actualización 03/11/2009@11:46:52 GMT+1
Reconocido por lo que ha hecho e impulsado hacia el futuro como uno de los grandes entrenadores del momento. Menos de dos años después de que tuviera la oportunidad de mostrar su talento, Xavi Pascual no deja lugar a las dudas: dirige el Barcelona con el equilibrio necesario para conseguir un rendimiento óptimo y sostenido.
[Por Miguel PanadésFotos: José L.G. Surrallés]
Meses después de la primera vez que le entrevisté, recién llegado al cargo de primer entrenador, vuelvo a visitar ese pequeño y acogedor despacho que desde hace décadas la sección tiene destinado a los entrenadores del primer equipo de baloncesto. Ordenador, televisión, papeles sobre una mesa y mucho sabor a baloncesto en esos pocos metros cuadrados que se convierten ya en el segundo hogar de un Xavi Pascual que pasa muchas, muchísimas horas en las instalaciones del viejo Palau Blaugrana.
Y una vez delante de este ya consagrado entrenador no puedo evitar comentarle la sensación de equilibrio que me transmite el juego del Barcelona. Equilibrio entre orgullo y humildad, entre disciplina y creatividad, entre el baloncesto de autor y de actor…
Pascual: Pues nunca me había parado a pensar en esa definición para valorar nuestro juego, pero posiblemente sí sea adecuada. El equilibrio en un equipo es muy importante para funcionar. Equilibrio en el juego, en el grupo, en la mentalidad. El equilibrio para darle la importancia al ganar, al perder…
Gigantes: …Y espacio para creatividad… de algunos.
P: La creatividad nace de la confianza de algunos ‘actores’, cada uno en su parcela. Y algunos tienen, efectivamente, capacidad para desarrollarla.
G: ¿Y es fácil tratar a jugadores de perfiles tan diferentes? ¿Tratas igual, por ejemplo, a Grimau que a Navarro?, ¿a Ricky que a Sada?
P: Dirijo doce jugadores, doce individuos diferentes y por lo tanto el trato es a doce personas diferentes. Pero, dentro de la diferencia de personalidades, obviamente existen reglas comunes para todos.
G: ¿Crees en los roles?
P: En lo que no creo es en este tipo de definiciones psicológicas que requieren de más profundidad en su explicación y en su análisis, pero en todo caso creo que con el camino se adquieren esos roles. No creo es en los roles preestablecidos.
G: Ya sé que los entrenadores de equipos de alto nivel necesitáis doce jugadores para entrenar, plantillas largas para afrontar temporadas repletas de partidos y competiciones. Pero últimamente tengo la sensación de que a los jugadores se les hacen cortos los partidos. Que atléticamente están preparados para jugar más minutos.
P: Pues ya me gusta que el jugador se quede con esa sensación. Me parece bien que el jugador se quede con hambre de jugar más. En mi equipo quiero jugadores con hambre. Entiendo esa reflexión pero hablamos de 80 partidos al año, de tres partidos por semana… Hacen falta plantillas largas.
G: De acuerdo que hacen falta, ¿pero no piensas que con tanta rotación se diluyen responsabilidades?
P: En una manera de jugar estructurada es difícil que se diluya la responsabilidad y nosotros jugamos así. En todo caso esa palabra, responsabilidad, es esencial en los jugadores de un equipo. Responsabilidad y compromiso.
G: Hablando responsabilidad y compromiso… Pienso que Navarro era buenísimo hace dos años pero ahora se ha convertido en un jugador extraordinario. ¿Compartes esa opinión?
P: Pues no sólo la comparto sino que agradezco esa valoración. Es el reconocimiento a que el rendimiento no va reñido con la progresión. Navarro es el ejemplo claro ya que cada año es mejor jugador en todos los aspectos. Ha encontrado un equilibrio en el aspecto anímico y ha sabido combinar responsabilidad y liderazgo. Creo que en el último año y medio ha mejorado en la toma de decisiones. Es la confirmación de que los jugadores, cuanto más calidad tiene más pueden progresar.
G: Y a todo eso, te encuentras con Ricky Rubio dentro de tu plantilla. ¿Qué es lo que más te ha sorprendido de Ricky?
P: Bueno, primero lo he conocido, algo fundamental para juzgarlo. Una vez conocido me sorprende su capacidad para llevar todo lo que genera a su alrededor, ya que todo lo que el hace adquiere una dimensión enorme. Me ha sorprendido también su capacidad para aprender. Ricky es un chico… especial.
G: Su presencia hace que vuestra defensa aumente su eficacia todavía más.
P: Sí, tanto Ricky como Sada son buenos defensores en la posición de base. También hemos ganado capacidad de defensa con el cambio de Ndong por Santiago y en general el equipo también ha mejorado colectivamente al llevar algunos jugadores un año trabajando conceptos defensivos.
G: Vamos al juego de ataque; sobre él existe un comentario generalizado: el abuso del del bloqueo directo.
P: Sé que existe esa opinión pero creo que hoy en día es muy difícil encontrar canastas fáciles. El bloqueo directo es de las pocas situaciones que consiguen implicar como mínimo a dos defensores y de las que si tienes una buena lectura puedes obtener una ventaja. La definición de los espacios es la clave del juego de ataque.
G: Espacios. Término fundamental en baloncesto y que parece adquirir mayor protagonismo con la llegada de las nuevas reglas, de las nuevas distancias de la línea de tres puntos. Más espacios…
P:…O no. Particularmente no estoy del todo convencido de que con los cambios de reglas se consigan más espacios. Quiero ver más partidos de Adecco Oro y ver cómo va evolucionando el juego. Creo que el primer año las defensas se beneficiarán del menos acierto de tres puntos y en todo caso será a partir de mediados de la segunda temporada cuando se empezarán a encontrar beneficios en ataque.
G: En todo caso esta temporada, con las distancias habituales, el Barcelona parece que ha reunido lo necesario para conseguir optar a todos los títulos.
P: Bueno, bueno.. hay muchos equipos que han reunido grandes plantillas para optar a todos los títulos. Real Madrid, Olympiacos, Panthinaikos son grandes equipos y otros de los que se habla menos como por ejemplo Siena o Caja Laboral tienen equipos para luchar por todo. Lo que sucede es que cuando el que ficha es el Barcelona todo adquiere una mayor dimensión.
G: Pero este año parece que no está ningún escalón por debajo de nadie.
P: Y la pasada temporada tampoco. El año pasado en la Euroliga nadie jugó a nuestro nivel. Pero de ahí a ganar el título hay una diferencia.
G: ¿En este baloncesto de altísimo nivel hay lugar para los jóvenes de la cantera?
P: Debe haberlo. A nosotros nos llegan pero más tarde. Hay muy pocos jugadores capaces de dar el salto de junior a un senior de máximo nivel. Eso sólo lo hacen jugadores excepcionales que aparece uno cada cinco años. Lo normal es que completen su formación en otras ligas, en las ligas de Federación o en otros equipos ACB y cuando estén preparados regresen.
G: Y en este baloncesto y como consejo a los jóvenes y a los entrenadores de los jóvenes. ¿En qué se ha de incidir?
P: Los jugadores deben trabajar, invertir horas. Cuanto más tiempo, más progresión. Eso y tener paciencia, esperar su momento. Los entrenadores de jóvenes, sobre todo en canteras ACB, deben entender que entrenan jugadores y no equipos. Deben decidir qué modelo de jugador quieren, encontrar el espacio para ese jugador y trabajarlo para que desarrolle sus capacidades. Y sobre todo deben interesarse por esa función más allá del buscar resultados con sus equipos.