Columna por Paco Torres
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| Patinaje sobre hielo por Navidad |
Última actualización 22/12/2009@07:40:40 GMT+1
La cuestión tiene doble recorrido. No sólo a España le debe preocupar que Estados Unidos pueda ser su rival en la semifinal del Mundial de Turquía. Me parece que tampoco a los norteamericanos les hará muy felices que la selección española pueda fastidiarles la final. Y puede. Es cierto que a todos nos gustaría –como en Pekín– que la final la disputasen los equipos de los dos países con más calado en el baloncesto actual: los campeones olímpicos frente a los campeones de Europa y del Mundo. No se podría pedir más. Bueno, sí: ganar. Pero eso ya tocará en su momento. Ahora lo que toca es especular, algo que, como es gratis, nos encanta tanto. Especulemos pues:
Si Estados Unidos es el favorito indiscutible para liderar el grupo B, España lo es para liderar el D. Resulta que los que queden primeros en uno y otro grupo se enfrentarían en semifinales, dando por hecho que ambos superarían los octavos y los cuartos de final. Que es mucho suponer, dirán algunos. Pues sí, pero para algo son tan campeones. Si me paro a escribir sobre la posibilidad de que tanto en una como en otra selección estén los mejores posibles me desviaría del tema, así que demos por sentado que sí, que estarán todos. Como en Pekín, vamos. Así que si se cumplen todas las previsiones o Estados Unidos o España no podrán estar en la gran final de Estambul de día 12 de septiembre de 2010. Después de lo que pasó en los Juegos Olímpicos de Atenas a muchos no le quedaron ganas de volver a ir de buenos (en el sentido baloncestístico, no en el de bonachones) para al final terminar haciendo el tonto. Recuerden: España, primera de su grupo, e invicta; Estados Unidos, cuarta del suyo habiendo perdido dos encuentros. El enfrentamiento en cuartos de final fue tremendo para España: A USA le salió todo (Marbury clavó 6 triples como seis puñales, de los 12 que metió el equipo americano) y mandó a los de Mario Pesquera a luchar por el séptimo puesto. El balance fue éste: seis victorias y una derrota. Quedó séptima. Argentina fue la campeona con el mismo balance. Italia, dos derrotas y medalla de plata; USA, tres y bronce. Descorazonador. ¿Injusto? La sistema de juego es para todos. ¿Quiero decir con todo esto que España debe de mirar de reojo lo que pase en el grupo B? No necesariamente, pero quizá en Estados Unidos no quiten ojo a lo que pase en el grupo D. Ya sé, ya sé que donde menos se espera salta la sorpresa y que quizá por huir una de la otra (y da igual quién de quién) termine otra selección ganado a las dos, a priori, grandes favoritas. A mí lo que me pide el cuerpo es intentar ganarlo todo y no tentar a la suerte. Hubo quien brindó con champán en Pau en 1999 después de perder (mejor, tirar) un partido ante Rusia que podía dejar a España fuera del Eurobasket. ¿Verdad, Serbia? Luego pasó que España subió al segundo peldaño del podio y los jugadores y Lolo Sainz pudieron mirar desde arriba a Serbia, y tercera. Así que no hay mejor manera de ganar una medalla de oro que ganarlo (o intentar) todo, pero si hay que perder –y en Polonia las vimos de todos los colores– mejor al principio. Luego, en los cruces, ya no hay solución.
Lo que sí habrá que pedir –y no sólo por lo que pueda ocurrir a nuestra selección– es que el criterio arbitral se mantenga desde el primero hasta el último partido y que no se hagan paréntesis en los que dispute Estados Unidos. Sí, sí. Hablo de los pasos de salida. Si hay que empezar a dar el coñazo, pues se da ya. Si hay que empezar a comerle la oreja a los señores árbitros, pues se le come. Y que se enteren que no estamos pidiendo que regalen nada al resto de selecciones. Que no es eso. Que lo que nos indignó tras Pekín es que no se sancionara una violación que está reflejada en el reglamento del la FIBA. Y más: que hubiera corporativismo y que negaran la evidencia. Pasos son pasos. Para todos. Punto. Pues a ver si no tenemos que estar otra vez con la matraca en cuanto empiecen a jugar los de la NBA en Turquía.
A todo esto llego al último párrafo sin hablar de los rivales seguros (no posibles) que tendrá España en el Mundial. No trata de menospreciarles, que lo mismo envían a los de Scariolo a un puesto indeseado (si es tercero, otra vez USA; si es cuarto, no). Francia, Lituania, Canadá, Nueva Zelanda y Líbano tendrán, además de la calidad del equipo que lleven, un plus de motivación: ganarles a los campeones de Europa y del Mundo. Nos pasó durante muchos años con Yugoslavia, la URSS y USA. Así que, ojo. Y recuerden Polonia y dónde nos tuvo Gran Bretaña a tres minutos de terminar el partido: haciendo las maletas. Pues eso.
Pero hasta entonces faltan muchos meses. Antes hay que disfrutar de los días Navidad. Para éstos y para todos los días paz, mucha paz, salud, mucha salud y basket, mucho basket.