«Fui afortunado de meter el último tiro», decía, modesto, Sergio Llull después de un triple más falta personal –celebración congelada en esta foto– que aseguraba el average particular contra el Montepaschi. Un partido tenso, un equipo confundido, una afición expectante… Hasta que apareció él. Lo siguiente ya lo conocemos: ‘Llull, Llull, Llull, Llull’. El Real Madrid vuelve a soñar con Europa.
Foto: JAVIER LÓPEZ