El palmeo más oportuno. Pau Gasol estaba donde debía –cerca del aro– para hacer una de las cosas por la que le pagan tan bien en los Lakers –capturar rebotes–. Se desgranaban los últimos segundos del Thunder - Lakers y, con un punto abajo para los angelinos, se la jugó el que se la tenía que jugar –Kobe Bryant–, pero falló. Y ahí es donde apareció Pau, que palmeó el balón que escupió el aro. Canasta, triunfo y pase a la siguiente ronda. Pau ponía así la guinda a una serie en la que había brillando más que ningún otro jugador angelino: 18 puntos, 12.2 rebotes y 3.7 asistencias de media. Decisivo Pau. Grandioso Pau.
19 veces elegido‘Gigante de la Semana’