[Por Fernando MartínFotos: José L.G. Surrallés y Euroleague/Gety Images]
Es ahora cuando se agotan los calificativos sobre Juan Carlos Navarro porque se ha escrito casi todo de él. El MVP de la Final Four puso en París el culmen a una temporada que empezó con un rendimiento nivel personal memorable, pasó por un tremendo bache de juego como no se le conocía, hasta recobrar el punto álgido de su nivel. En París se hizo más grande y emocionado recibió los honores.
Era uno de los objetivos que más le movían, le motivaban. Otra muesca en el revólver. «Hay que ser ambiciosos». Una de sus frases favoritas, que se encarga cada vez de llevar a la práctica...