Columna por Paco Torres
Última actualización 29/06/2010@11:09:34 GMT+1
Pleno al quince. Estoy convencido de que muchísimos aficionados han coincidido con el seleccionador Sergio Scariolo en la lista de 15 jugadores que hizo pública la pasada semana. Quizá en uno de los componentes unos cuantos pudieran haber fallado, pero no en más. Esto quiere decir que es una lista lógica, una lista con la que la mayoría de los aficionados acudirían a defender la medalla de oro en el Mundial de Turquía.
Yo tuve mis dudas, expresadas la semana pasada en estas mismas páginas, sobre si el empuje de algunos exteriores –San Emeterio y Suárez –a los que Scariolo ha añadido a Rafa Martínez– podría determinar la no convocatoria de Mumbrú. Están los cuatro, aunque en Turquía me extrañaría que estuvieran más de dos. La ausencia de Pau no ha favorecido a Fran Vázquez, que iba a estar aunque hubiera acudido el pívot de los Lakers, sino a Jorge Garbajosa, al que ahora parecen seguir queriendo en el Real Madrid después he haber descartado su continuidad. No ha hecho una gran temporada el ala-pívot de Torrejón, pero entiendo que el seleccionador no se deje llevar sólamente por lo realizado en los últimos meses, ya que si un entrenador tiene confianza en un jugador eso quizá pese más que cualquier otra cosa. En una selección no siempre encajan los doce mejores, o los doce que hayan realizado mejor campaña; hay otros valores sobre los que Scariolo en este caso habrá meditado; un equipo no puede estar formado por doce estrellas y eso bien lo saben en Estados Unidos, excepción hecha del inmortal y único Dream Team, e incluso ése contaba con algún ‘añadido’ en forma de universitario.
Otro detalle a tener en cuenta es que el Mundial se disputará dentro de dos meses y entonces, ¿se mantendrán los estados de forma que mostraron algunos jugadores durante la temporada?, ¿habrán perdido la chispa algunos jugadores?, ¿la habrán recuperado otros? Lo realmente fundamental es que los jugadores vayan encajando en las ideas del seleccionador que, a la fuerza, han de ser algo distintas a las de la última ocasión que compitieron. Aquel Eurobasket de Polonia –en el que tantas dudas generó el juego del equipo español en la fase inicial y que luego cuajó en el que le llevó a conquistar el oro europeo por primera vez en la historia– servirá a Scariolo para saber qué pasos dar para que no haya que jugarse el todo por el todo cuando la mente no está preparada para afrontar ese trago; esto es, en la primera fase. La manera de jugar ha de ser, por otra parte, bien distinta, aunque el equipo mantenga los mismos patrones básicos. Que no esté Pau –prometo no insistir más sobre el asunto, porque si no vamos a estar midiendo siempre al resto de jugadores por el rasero del doble campeón de la NBA y eso sería muy injusto– implica que habrá que eliminar cosas del libro de estilo que sólo Pau podía hacer. Hace bien Scariolo en puntualizar que Fran no llega como sustituto de Pau. Pau acapara mucho juego, evidentemente, y en ocasiones retiene el balón –tal y como lo hacen él y otras grandes estrellas de la NBA– porque su decisión casi siempre será la correcta y acabará en canasta. En Turquía el equipo no tendrá una referencia prioritaria por lo que el balón tendrá que circular más rápido y los rivales no podrán fijar dobles marcajes sobre ningún jugador en concreto. La grandeza de equipo español es que cualquiera puede decidir en un momento determinado.
Y en esa decisión tendrán mucho que ver Calderón –que regresa al equipo– y Ricky Rubio. Es la primera vez en mucho tiempo –tanto que yo no lo recuerdo– que la selección no va con tres bases puros, entendiendo que Llull no lo es por mucho que así aparezca en el listado. Siempre y cuando la baja momentánea de uno de los dos directores de juego pueda ser cubierta por otro jugador –y en este caso tanto Llull como Navarro pueden ejercer labores de base sin ningún problema– entiendo que es una buena medida. El tercer base puro suele ser muy bueno –Raül, Sergio, Cabezas, cualquiera podría haber estado– y jugar pocos minutos acaba afectándole. El equilibrio ha de ser fundamental dentro de un grupo que aspira a volver a reinar en el Mundo.
Vacaciones activas para todos y en algo menos de un mes, al trabajo –esta vez en Las Palmas– para ganarse un puesto. Cada uno tendrá en su mente los doce que llevaría y, como en el caso de la lista de quince, estoy convencido de que la inmensa mayoría también acertará.