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Habrá una segunda –y definitiva– hora de la verdad, pero eso ya será en la Final a Cuatro y tendrá dos escalones. Esta primera, que tenemos ya en marcha esta misma semana tiene, al menos, tres. Y pueden llegar hasta cinco. Los ocho mejores equipos de Europa representan a cuatro países y el nuestro es el mejor representado, nada menos que con la mitad de ellos, cuatro. Es más: es el único que tiene asegurado un puesto en la F4 del Sant Jordi debido a que el Real Madrid y el Power Electronics Valencia se enfrentarán en uno de los cuartos de final que se disputarán mediante un play off al mejor de cinco partidos. El campeón –y previsible anfitrión– Regal Barcelona se la tendrá que ver con el Panathinaikos griego, baloncesto que está representado también por el Olympiacos, que se enfrentará al Montepaschi italiano. El equipo del cuarto país, Israel, es el Maccabi, que tendrá enfrente al Caja Laboral. Como quiera que el factor cancha tiene históricamente gran influencia, conviene recordar que Madrid, Barça, Caja Laboral y Olympiacos son los que lo tienen a favor. Las eliminatorias, por tanto, pintan muy bien para el baloncesto ACB.
Si este análisis lo enfocamos desde los banquillos, no hay otro enfrentamiento más desequilibrado que el de madrileños y valencianos. Emanuele Molin encarará la eliminatoria con tan sólo 4 partidos oficiales como primer entrenador, con tres triunfos hasta que apareció el Unicaja de Garbajosa. Como tal, será su debut en la Euroliga. Enfrente, Svetislav Pesic es el contrapunto: desde 1982 no ha hecho otra cosa que ser técnico responsable. Y lo ha ganado todo: Ligas en Yugoslavia, Alemania y España, Euroliga (Barcelona), FIBA Cup (Girona), Eurobaskets (con Alemania y con Serbia-Montenegro) y Mundiales (con Serbia-Montenegro). Una avalancha de títulos. También unos cuantos tiene Molin (Ligas en Italia y Rusia) y Euroligas (una con Bolonia y dos con CSKA), entre otras menores. La diferencia es que el italiano siempre lo ha hecho como asistente. Es cierto que ha estado al lado de seis grandes técnicos –Sales, Skansi, D’Antoni, Obradovic, Bucchi y Messina–, pero esta es la primera vez que se va a enfrentar a un gran reto como responsable absoluto. Si los encuentros o eliminatorias se decidieran por los historiales de los banquillos, habría poco color, pero hay más cosas, muchas más cosas. A los 51 años Molin está ante la primera gran ocasión como entrenador y tiene dos cosas a favor: una, el factor cancha, que ya hemos apuntado que históricamente suele ser decisivo, y dos, una plantilla, en teoría, superior, aunque las recientes lesiones de Sergio y Tucker ‘empaten’ con las ya más antiguas de Claver y Augustine. ¿Suficiente para frenar el ‘colmillo retorcido’, dicho con el mayor de los respetos, de Pesic que ha ganado esta semana en Fuenlabrada después de que cayeran Barça y Baskonia? Apasionante eliminatoria, sin duda.
No menos excitante ha de ser la que enfrente al Regal Barcelona con el Panathinaikos. Por muchos motivos. A saber: el equipo de Xavi Pascual aspira, como no podía ser de otra manera, a ser el anfitrión en el Sant Jordi para defender, ante sus aficionados, el título que ahora ostenta. ¿El problema? La presión añadida que pueda sentir el equipo por ello, una rendija que tratará de convertir en boquete Zeljko Obradovic, el entrenador que más Euroligas (7) ha conquistado. El miedo escénico a la inversa. No duden que el serbio lo utilizará. Plantilla por plantilla, es más poderosa la azulgrana, aunque últimamente quizá haya motivos para la inquietud por parte barcelonista, ya que, además de la derrota ante el Fuenlabrada, al equipo le está costando sacar los partidos adelante, algo inusual hasta el momento en un grupo que hacía del brillo una costumbre.
El cuarto equipo en liza es el Caja Laboral. ¿Qué se puede esperar del equipo de Dusko Ivanovic? Quién sabe. Si hay un adjetivo que se pueda aplicar este año al Baskonia es el de imprevisible. Una cara en la ACB y otra en Europa. Lo bueno es que estamos en la Euroliga. Lo mejor: que tienen al Buesa Arena como fiel aliado ante el Maccabi. Lo que más hace dudar en la tralla que llevan encima los tres o cuatro jugadores importantes. Demasiados minutos para San Emeterio, Teletovic, Huertas y Barac, pero en este tipo de enfrentamientos, y con la Final a Cuatro tan cerca, se suele olvidar todo. Si pasan, una cosa tendrán segura: en las semifinales encontrarán un rival ACB.
Del duelo entre el Olympiacos y el Montepaschi, con favoritismo para los de El Pireo, interesa sobre todo saber quién sería el rival del Barça –si se cumple todo lo previsto y deseable por nuestra parte– en su camino para estar en ‘su’ final.