Última actualización 13/06/2011@15:40:40 GMT+1
Esperar 15 años para esto… Al Real Madrid había que exigirle algo más que hacer un viaje, no sé si en AVE o en avión, de Madrid a Barcelona.
Se lo deberían exigir sus seguidores y también ellos mismos. El Real Madrid ha estado en Barcelona tras un esfuerzo muy loable después de muchos meses luchando y perdiendo jirones de piel en el camino; en el camino se ha quedado Garbajosa y se ha quedado Messina en una salida que se ha demostrado que no ha sido tan beneficiosa como parecía tras la eliminatoria de cuartos de final ante el Power Electronics. Parecía entonces que el laureado entrenador había dejado su sello baloncestístico –innegable por dejarlo siempre allá donde estuvo- y se había llevado la tensión y el mal ambiente que se había ido creando entre plantilla y técnico amplificado con todo lo que salía de los despachos. Decía que el Real Madrid había estado en Barcelona y es verdad que sus jugadores saltaron a la cancha vestidos y calzados como para jugar, pero no jugaron. Emanuele Molin, el brazo derecho de Messina, también pareció que dirigía, pero no pareció que sus mensajes surtieran efectos. Si todo el bagaje para frenar a un equipo es hacer una zona como la que hacía yo en las canchas de cemento del polideportivo de Moratalaz hace más de 30 años, acompañando el movimiento del balón, pues apañados están.
Una Final a Cuatro merecía más por parte del Real Madrid. Si se quieren engañar diciendo que ya ha sido un éxito estar, pues allá ellos. En el Sant Jordi han estado cuatro equipos y el único que no ha competido ha sido el Real Madrid. Porque perder por 19 y 18 puntos ante Maccabi y Montepaschi respectivamente es no competir, sobre todo por la manera en que se han producido esas derrotas. Si se quieren engañar diciendo que este es un primer paso, que sirve para acumular experiencias, allá ellos. Es como si están contentos el domingo porque perdieron por un punto menos que el viernes. El baloncesto no es una carrera universitaria que después del primer curso llega el segundo… El baloncesto rara vez te deja jugar una Final a Cuatro para conocer el ambiente y ganarla al año siguiente. En baloncesto hay que atrapar el momento porque nunca sabes cuándo vas a poder volver a tener otra oportunidad. Los madridistas saben de esto un poco: llevaban 15 años sin aparecer por una F4. Vender que esta de Barcelona es un buen bagaje para jugar otra es vender humo. El mañana existe relativamente en el deporte -que se lo pregunten al Barcelona-, y es cierto que es bueno construir pensando en crecer, pero si te llega la oportunidad lo que no puedes es arrugarte. Y este Madrid se ha arrugado.
Habría que tirar de hemeroteca para recordar lo que dijo Messina la semana anterior de la Copa del Rey en la Fundación Ferrándiz. ¿Lo recuerdan? Dijo que estaba preparando un equipo para competir y que sólo puede ganar un equipo por torneo y que él buscaba que su equipo compitiera para tener algún día opción a ganar, que la exigencia de quedar campeón era no vivir la realidad. Juan Carlos Sánchez –que además estaba presente- manifestó al día siguiente que o no se había explicado bien Messina o no le habíamos entendido bien los medios de comunicación, que en el Real Madrid sólo valía ganar. Escribí entonces que sería justo que se aplicara a sí mismo esa exigente máxima. En Barcelona el equipo ni ha competido ni ha ganado. Dicen en mi pueblo en casos así que se ha hecho un pan como dos hostias. Pues eso. A ver por qué calle tiran ahora en la casa blanca; últimamente siempre han tirado por la de en medio que es la mejor manera de equivocarse.
La paciencia tiene poco recorrido en el club de Florentino Pérez. Miren al campeón, Panathinaikos, de Zeljko Obradovic, del que graciosamente prescindieron tras no ganar nada en 1996 y pese a haber conquistado la Euroliga en 1995. Fíjense en la paciencia del equipo griego, que ha creído en Obradovic a pies juntillas. Ganó la Euroliga de 2007, no estuvo en la de 2008, ganó la de 2009 y no se metió ni en cuatros de final en 2010. Y ahora… ¡otra vez campeón! Ocho Euroligas le contemplan, las mismas que al Real Madrid. Conociendo la casa un poco, no me extrañaría nada que hubieran preguntado por él. Conociendo un poco a Zeljko, o tiene ganas de emociones fuertes fuera de la cancha, o ni loco va al Madrid. Al Zeus del basket le van los años impares. Pero para que eso ocurra hay que tener paciencia los pares.