Pete Mickeal
Última actualización 05/07/2011@12:41:18 GMT+1
Pete Mickeal trabaja duro en Miami para retomar en agosto su camino de excelencia cortado por sendos problemas en rodilla y pulmón. Renovado dos años por el Barcelona, ‘MVPete’ tiene claro que le queda mucho baloncesto por enseñar.
[Por Fernando Martín
Fotos: Javier López y José L. G. Surrallés]
Después de no jugar un partido oficial desde el mes de diciembre, Pete Mickeal (Rock Island, 1978) se ríe cuando le preguntamos si está hambriento por volver. «Es una cuestión de tiempo para que el tigre salga de su jaula», responde. «Hay que ser paciente». Hablamos con él justo antes de irse a entrenar. Trabaja cuatro horas al día en doble sesión, mientras el resto de sus compañeros de profesión está disfrutando de unas merecidas vacaciones. «Yo todavía estoy con el modo de trabajo activado. Esta va a ser mi rutina para las próximas seis semanas», dice. Es imposible recuperar el tiempo, pero Mickeal está dispuesto a hacer como si el último año no hubiera sucedido.
En diciembre se sometió a cirugía para corregir una condropatía rotuliana que afectaba a su rodilla izquierda. Nada más darle el alta médica el 8 de febrero, justo antes de la Copa del Rey, otro mal le sobrevino. Como nos explicó él mismo en estas páginas (nº 1.322), ya por entonces estaba notando «problemas al respirar». En el primer entrenamiento tras levantar el título copero, antes de un duelo de Euroliga contra el Lottomatica Roma, los síntomas se agudizaron, lo que obligó a iniciar un largo proceso de pruebas médicas. «Yo sabía que algo iba mal porque conozco mi cuerpo», nos relató. Incialmente se anunció un proceso vírico como posible causante de sus molestias, pero más tarde se detectó que un trombo –obstrucción arterial provocada por un coágulo en el torrente sanguíneo– le había llegado al pulmón. Obligado a parar. Seis meses fuera de las canchas y adiós a la temporada.
Antes de estos problemas Mickeal estaba jugando posiblemente al mejor nivel que le hemos visto en la ACB, así que no pudieron llegar en peor momento. No obstante, el alero encaja todo «con una actitud positiva». Tremendamente positiva. Arrolladora. No ve el momento de regresar a las canchas otra vez con la camiseta azulgrana, que se ha comprometido a vestir mínimo durante dos años más. Será su periodo más largo de tiempo en un mismo equipo. Y quiere que sea lo más productivo posible.
Gigantes: Pete, ¿en qué está consistiendo tu rutina de trabajo estos días?
Mickeal: Por la mañana, todo el trabajo que hago es de basket. Hacemos muchos ejercicios, pero siempre con balón. Por la tarde toca físico: una hora de carrera (en el gimnasio, que aquí en Miami hace mucho calor en la calle) para conseguir rebajar mis pulsaciones hasta donde solía tenerlas antes de lesionarme. La siguiente hora la paso realizando varias series de flexiones, estiramientos… Trabajo duro.
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