Paco Torres: El Eurobasket a 3.500 kilómetros
Última actualización 31/08/2011@17:22:33 GMT+1
Hubo un tiempo -abuelito, dime tú- en el que perder poco ante la URSS o Yugoslavia era considerado como una hazaña en España. Pues como una hazaña hay que considerar lo que hizo Polonia (caer por 83-78) ante el equipo que, muy posiblemente, vaya a proclamarse campeón de Europa de aquí a unos días.
Lo mejor que tiene ser bueno -y España lo es como entonces lo eran URSS o Yugoslavia- es que tras la caraja suele venir el rodillo. Lo peor que tienen los partidos malos de los equipos buenos es que pueden crear dudas dentro de la propia plantilla y permite que se afilen cuchillos ajenos. Los de Gran Bretaña, a quien se enfrentan los de Scariolo el viernes, se están poniendo en la fragua en estos momentos. ¡Cuidado!
Esto no ha hecho más que empezar, pero tirar de la heroica a las primeras de cambio no es buena cosa. Que al final aparecieran Pau y Navarro no debe hacer olvidar que la defensa española fue un co-la-de-ro y que los polacos llegaron al aro casi cada vez que se lo propusieron. Que de aquí en adelante nadie celebre más fiestas a nuestra costa.