Oleson sembró el desconcierto y Seraphin el terror
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| Foto: A.Nevado |
Última actualización 30/09/2011@21:54:09 GMT+1
El Caja Laboral dejó fuera de la final de la Supercopa al anfitrión Bizkaia Bilbao Basket al ganarle por 88 a 93 después de que el equipo de Ivanovic, muy fino en la preparación, noqueara de salida al de Katsikaris hasta el punto de que en el primer cuarto le había hecho encajar 32 puntos, mientras los “hombres de negro” se quedaban en 18.
Oleson le metió tres triples casi seguidos de salida y cuando los estaban digiriendo apareció desde el banquillo el pívot francés Seraphin que con 7 puntos, un tapón y mucha presencia en las zonas, sembró el terror en tan solo 5 minutos en cancha. Para entonces Mumbrú ya se había ido al banquillo tras una técnica después de una personal de ataque. Si a uno de los ídolos de casa ya le había caído semejante castigo al minuto 4 es que los nervios andaban algo más que sueltos entre los locales.
Luego se unieron a la fiesta San Emeterio y Heurtel, que sale como titular por delante de Prigioni, al que no sabemos si su público le ha perdonado, porque los silbidos con que le recibieron en Bilbao no dejaron escuchar los aplausos, si los hubo, de sus seguidores.
Al grito de “sí se puede” del Miribilla, tras ajustar las defensas Katsikaris y algún acierto de Banic y Mumbrú los locales intentaron invertir situación y marcador. Ni una cosa ni la otra. Se acercaron hasta un 79-82 a falta de 50 segundos, pero el Caja Laboral pudo sobrevivir por las rentas anteriores (llegó a ir 24 puntos por delante) y los tiros libres (11 en el último minuto, ocho de Ribas), y los subcampeones de Liga se quedaron sin poder disputar la final, “su” final.