Última actualización 08/11/2011@11:47:44 GMT+1
El baloncesto universitario ha probado ser uno de los negocios más rentables del deporte moderno, pero también un sistema que se asienta sobre pilares notablemente descompensados. Una situación insostenible.
[Por Fernando Martín y Antonio Gil
Fotos: Getty Images y SLAM Magazine]
Con el lockout de la NBA coleando, el basket universitario será el ‘único show en la ciudad’ al menos durante varias semanas. No cabrá un alfiler en los pabellones y los índices de televisión seguramente pasarán de brillantes a gloriosos, al carecer de competencia. Otra temporada perfecta echando a andar. Perfecta porque todo el mundo encontrará en ella lo que ande buscando. El público, una cantidad ingente de espectáculo e historias que merece la pena seguir. Las televisiones, horas y horas de programación de indudable interés que obligarán a los anunciantes a hacer cola. Las universidades, una fuente única de recursos y un ejercicio de proselitismo sin parangón. Negocio redondo… ¿Para todos? Permítannos dudarlo.
Como es sabido, a los jugadores universitarios no se les permite recibir ingresos durante su carrera bajo pena de sanciones de diferente gravedad...
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