Con las negociaciones para el nuevo convenio colectivo de la NBA rotas, la posibilidad de que no haya temporada cobra más y más peso. En el mejor de los casos, la NBA 2011-12 constará de una mini temporada regular en la que no sería descabellado que se terminara sacrificando el All Star Weekend (Orlando es la próxima sede), como ya ocurrió en el lockout de la 1998-99, para intentar disputar el mayor número de partidos posibles antes de los play offs en un abanico temporal ya muy reducido. Si esto finalmente ocurriera, lo más parecido a un partido de las estrellas que se verá esta campaña en Estados Unidos se celebrará el próximo 12 de diciembre en Washington DC (arena aún por confirmar) con una motivación muy clara: recaudar fondos para la campaña de Barack Obama.
‘Athletes for Obama’ es el eslogan de esta iniciativa que demuestra la adhesión incondicional ya conocida de muchos atletas. La noche siguiente a su proclamación como presidente de EE.UU. las pistas NBA se llenaron de mensajes alusivos, no del público de a pie sino de los propios jugadores, como Chris Paul, que escribió el nombre de Obama en sus zapatillas. Yendo un paso más allá, Gilbert Arenas se llegó a tatuar su cara en una pierna (junto a las de Mandela, Malcom X y Martin Luther King; el ‘Rushmore negro’, lo llamó él) y su famosa frase ‘Change we believe in’ en los dedos de la mano izquierda.
Ahora Obama vuelve a afrontar una carrera electoral y muchos se han apresurado a colocarse en su trinchera. Su primer All Star tiene una nómina de participantes confirmados que impresiona: Durant, Howard, Anthony, Paul, Stoudemire, Ray Allen, Chris Bosh, Rudy Gay, Blake Griffin, Tyler Hansbrough, Baron Davis, Kevin Love, John Wall, Russell Westbrook… Además, ex jugadores como Pat Ewing, Reggie Miller, Alonzo Mourning o Dikembe Mutombo, y leyendas del basket femenino como Cheryl Miller y Tina Thompson. Un elenco de lujo al servicio del ‘Obama Victory Fund’, la maquinaria encargada de conseguir los cerca de 1.000 millones de dólares que se estima que puede necesitar el candidato demócrata en su campaña de reelección.
No es la primera vez que jugadores de baloncesto apoyan o se ponen directamente al servicio de Obama. Por citar un ejemplo, el pasado mes de abril Derrick Rose intervino en un ‘fundraiser’ en Chicago. En este ‘Obama Classic’ las entradas tienen un precio que va desde los 100 hasta los 5.000 dólares (a pie de pista) en lo que promete ser todo un acontecimiento social y deportivo. Sólo una duda. ¿Se vestirá de corto Obama?
Fuente:
https://donate.barackobama.com/page/contribute/o2012-decemberobamaclassic