Henk Norel
Última actualización 13/12/2011@10:58:23 GMT+1
Sus ojos ya brillan de manera diferente y el tono de su voz ha adquirido el timbre ilusionado de cuando aterrizó en Badalona hace ya… ¡siete años! Henk Norel deja atrás el peor año de su vida, alejado de las pistas por culpa de una grave lesión, y regresa dispuesto a ser quien se propuso ser.
[Por Miguel Panadés
Fotos: ACB Photo]
Varios momentos claves en la joven vida de este altísimo holandés que destacó en el baloncesto en un país dominado casi exclusivamente por el fútbol. El primero, cuando de pronto pasó de ser un deportista anónimo y disputó un campeonato U18 con Holanda convirtiéndose el objeto de deseo de decenas de representantes a la caza de nuevos talentos. Otro momento clave fue cuando, estando a prueba en el Badalona durante cinco días a las órdenes de los entrenadores verdinegros presenció in situ un Joventut - Real Madrid de play off y, alucinado por el espectáculo, se dijo a si mismo: «quiero jugar esta competición». El tercer episodio de esta vida cuyo destino lo marcó el baloncesto aconteció el 12 de enero de 2011 cuando tras un mal gesto en Vitoria sus ligamentos cruzados se rompieron y con ellos los sueños de éxito inmediato de Henk Norel.
Pero, por suerte y muchas más veces que por desgracia, la vida pasa más rápido de lo que muchos jóvenes imaginan y la vida de Henk Norel, también. Y desde entonces hasta hoy, diez meses de sufrimiento, de operación, recuperación, duro trabajo de rehabilitación, primeras sensaciones en los entrenamientos y, por fin, reaparición en esta Penya que Henk siente como suya. «Diez meses que me han servido para valorar muchas cosas. Por supuesto el baloncesto pero sobre todo la salud, el poder caminar con normalidad, las cosas que no le damos valor porque las tenemos siempre y que cuando las perdemos nos damos cuenta de su importancia. Me siento feliz de ser uno de los pocos deportistas que pueden ser jugadores profesionales y hacerlo en un club como el FIATC Joventut y en una competición como la Liga Endesa. Ahora valoro todo mucho más, valoro mi cuerpo, valoro el esfuerzo que debo hacer cada día para estar preparado mental y físicamente para afrontar mi reto de ser un jugador profesional».
Habla Henk con el corazón y además expresa un discurso que ha interiorizado durante muchos meses apartado de su pasión, ese baloncesto del cual se enamoró de pronto cuando fue consciente que además de jugar con los amigos podía convertirlo en su actividad profesional. Me comentaba hace años Sito Alonso que Norel era uno de esos jugadores con una ética de trabajo extraordinaria, con una calidad potencial comparable a la de cualquier gran estrella. La Penya entendió que el camino de Norel debía ser pausado y le fue marcando objetivos. «Jugué en EBA, en LEB Plata, en LEB Oro y al final en ACB. Mi carrera transcurre paso a paso y creo que es la manera adecuada para ir progresando..
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