“Conocía a Igor Crespo, agente de Biyombo, y empecé a ver a este jugador. Yo organizo el Nike Hoop Summit y propusimos que viniese. Cuando él jugó allí, estuvo en un escenario en el que el mundo le podía ver. Era un jugador muy especial. Sensato, concentrado, agresivo, taponador y reboteador. Es un hombre sobresaliente y creo que va a tener una carrera muy buena en la NBA”, recalca.
Además, no duda en subrayar las buenas condiciones de este joven africano de 19 años: “La familia en la que creció le dio un buen sostén y apoyo. Le ayudó. Su naturaleza como persona hizo que viese la NBA como un avance en su vida deportiva. Muchos jugadores lo ven así pero no entrenan. Él lo ve y practica. Es un trabajador concienzudo y todo lo hace con mucha intensidad. Él trabajó en el Nike Hoop Summit muy duramente y cada día hizo una cosa diferente. Los general managers y scouters que estuvieron allí le veían y se maravillaban. Cómo corría la pista, cómo taponaba, cómo reboteaba… cada día hizo algo especial. Va a mejorar mucho y necesita potenciar sus destrezas en ataque, pero en cuanto que lo haga a un nivel alto, va a ser genial”.
¿Cómo ha influenciado Sheubrooks en los actuales Charlotte Bobcats, franquicia de Michael Jordan? “Los dos que salieron en el draft, Kemba Walker procedente de Connecticut, y Bismack Biyombo del Baloncesto Fuenlabrada, fueron nuestras dos elecciones y luego hubo traspasos como el de Gerald Wallace. La situación en ese momento era ésta: tienes que romper todo para construirlo todo de nuevo. Desde agosto estoy con Utah Jazz como director ejecutivo de Global Scouting. Cogimos al joven turco Enes Kanter y en el primer partido de pretemporada contra Pórtland hizo diez rebotes, así que estamos muy contentos”, sentencia.