Laia Palau
Última actualización 24/01/2012@11:23:43 GMT+1
Una visión sobre Laia Palau de Álvaro Paricio a través de una larga charla con la capitana del Ros Casares.
[Por Álvaro Paricio
Fotos: Colección personal de Laia Palau]
En un mundo a veces tan artificial como es el deporte profesional, es frecuente encontrar a deportistas inmersos en una burbuja que les impide estar en contacto con la realidad. Una barrera de cristal invisible que imposibilita rasgar y encontrar la piel de la persona que habita tras la estrella. Viven en un sinfín de declaraciones vacías de contenido e imágenes adulteradas que adornan todo un ritual mediático del que pocos se escapan. Sin embargo, en ocasiones el deporte también concede pequeños privilegios. Existen deportistas con los que no sólo es fácil encontrar palabras cargadas de sentido y sentimiento sino que también te permiten llegar al fondo de la persona. Y es precisamente el trato de lo cotidiano y el sentir que se está delante de una persona con virtudes, pero también con defectos, lo que hace interesante el conocer a un deportista. Porque cuando se conocen los defectos de una figura notoria, más se destacan y ensalzan sus virtudes, cuanto más próxima se deja ver la estrella, más son quienes la miran y en silencio piden un deseo... ser como ella.
Por ello que encontrar a personajes públicos como Laia Palau acaba resultando ser lujo. Todos quienes la conocen lo pueden afirmar, Laia es diferente. Quizá lo sea porque sus ideas no son fáciles de escuchar entre los deportistas, quizá porque su riqueza interior y formación humanística atraen al oyente o, simplemente, porque su figura desprende un interesante aroma a rebeldía. Y cuando uno tiene el placer de sentarse y escuchar a la capitana del Ciudad Ros Casares, no puede sino que callar y digerir cada una de las afirmaciones que realiza. Su conversación es un imán para quien quiere escuchar. El peso y la profundidad de sus palabras le dan un gran valor como oradora y le dan pleno sentido a su oratoria...
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