“Senegal está en un momento crítico, como muchos durante esta crisis mundial. Lo que pase va a determinar el futuro del país”, nos explica Taph, capitán del Gran Canaria 2014… y muchas cosas más.
Formado en la Navy de Estados Unidos, escuela de líderes, Savané, de 33 años, nunca ha negado que en un futuro podría tomar el mismo camino que sus progenitores. Digo futuro refiriéndome al paso de un periodo indeterminado de tiempo, porque como él reconoce en el número de esta semana de GIGANTES (nº1.369), “aún me queda mucho baloncesto dentro”.
La práctica activa de un deporte profesional, que lleva ejerciendo más de una década, no le impide intensificar progresivamente su actividad fuera de las canchas. Hace unos meses creó la Fundación Yakaar (significa esperanza en el idioma wolof), dirigida a poner en práctica proyectos de cooperación en Senegal y Canarias. “Es mi bebé”, confiesa. “Le dedico gran parte de mi tiempo libre. Quiero utilizarla para plasmar muchos sueños míos”.
“En sus dos primeros años una Fundación nueva está obligada a realizar iniciativas con otras ya establecidas; no puede hacerlo de manera independiente. Y en ese proceso estamos, llegando a acuerdos con fundaciones de similar perfil y manera de pensar. Dentro de poco, durante 2012, presentaremos varios proyectos conjuntos”, explica.
Paralelamente, Savané no deja de mostrar su inquietud por los sucesos políticos, económicos y sociales que ocurren en su país. El pasado verano, por ejemplo, tuvo que hacer un alto en su plan de rehabilitación de la rotura del tendón de Aquiles que sufrió a principios de 2010 para viajar a Senegal.
Un intento de reforma constitucional del presidente Abdoulaye Wade, dirigido a perpetuarse en el cargo y facilitar el acceso del vicepresidente (su hijo) al poder, provocó importantes disturbios y varios movimientos de protesta, como el bautizado ‘Y’en marre’ (‘Estamos hartos’; ¿os suena a algo?). La despótica iniciativa fue frenada.
Esta misma semana, Wade, de 85 años –aunque se cree que realmente son más–, se ha presentado oficialmente a las elecciones del 26F; una candidatura polémica.
“Mucha gente se ha levantado en contra de ella”, señala Savané. “Muchos la consideramos ilegal”, añade. Y es que la Constitución de su país limita a dos los mandatos presidenciales. Wade, ganador de los comicios de 2000 y reelegido en 2007, argumenta básicamente que esa limitación se añadió a la Carta Magna después de haber iniciado su primer ejercicio, por lo que este no debería contar.
Antes del domingo, cuando se anunciará la lista final de aspirantes al gobierno, la corte constitucional deberá decidir si la candidatura de Wade es legal. “Lo sea o no”, dice Savané, “el pueblo senegalés debe levantarse y votar masivamente contra este gobierno para demostrar que quieren otro tipo de país; otro Senegal más justo y próspero. Llevamos muchos años a la deriva y creo que hay que cambiar el rumbo”.
Entre las alternativas a uno de los dirigentes más viejos del planeta está la del músico Youssou N’Dour. Por exótica, es la que más atención levanta de los medios internacionales, aunque a Savané no le termina de convencer. “Es uno de mis cantantes favoritos y ha llevado el nombre de Senegal por todo el mundo, pero queda la duda de si es la persona mejor preparada para ostentar el cargo de presidente. En mi opinión hay otros candidatos que llevan más tiempo en la política y serían mejores presidentes”, expone. “Pero al final lo tiene que decidir el pueblo. Que elijan a la persona que ellos crean correcta”.
Por su popularidad y tirón internacional, Taph sí otorga una ventaja a la iniciativa de N’Dour. “El hecho de que él se presente le da una visibilidad extra a las elecciones y seguramente, al menos eso espero, haga más complicado que se den fraudes electorales o algún tipo de golpe de estado por parte del partido en el poder”.
Esos extremos que menciona Savané no son exagerados. Podrían llegar a darse. Por eso tiene claro que, en la medida que sus compromisos profesionales se lo permitan, querría estar presente en el proceso. Formar parte de él. “Me gustaría ir a dar mi apoyo in situ”, afirma. El hueco en la agenda que ha dejado la no clasificación del Granca para la Copa del Rey abre una ventana. “Veré si es posible. Si no, cada día estoy conectado con mi familia y sigo todos los acontecimientos que pasan”.
Tampoco pierde detalle de todo lo que pasa en su país de adopción, inmerso en un proceso de cambio de diferente índole. “Hay recortes implementados y muchos más por llegar. Todos coinciden es que son necesarios, pero espero que nadie olvide que la parte importante, el objetivo, es devolvernos una España que crezca y cree empleo”, recalca, añadiendo su receta para salir de la crisis. “Que los españoles se lo tomen también como un reto de cada uno. De la misma manera que digo que en el Gran Canaria todos tenemos que remar en la misma dirección para salir de donde estamos, en España hay que hacer lo mismo para salir de esta crisis lo antes posible; no es momento de buscar culpables”.
Y la palabra del capitán siempre ha de ser escuchada.