Gigantes: Parece que no se te había olvidado el baloncesto en Málaga...
Blanco: No olvidarme, pero sí era otra situación. Cuando tienes pocos minutos, a la hora de jugar es complicado porque tienes que asumirlo. Hay jugadores que lo asumen bien y a mí me costó bastante. Ahora todo es volver a sonreír.
G: Sorprende que no hayas jugado en el Unicaja precisamente con un entrenador como Chus Mateo, con el que coincidiste en una gran temporada en Fuenlabrada.
B: Es un entrenador que ya conocía y que tuve en Fuenlabrada en un año que el equipo lo hizo muy bien. Son cosas inexplicables. No guardo rencor a nadie. A veces hay jugadores que encajan en un perfil de un equipo o no.
G: ¿Se ha equivocado el Unicaja contigo? Ahora metes unos 14 puntos por partido.
B: No quiero pensar que Unicaja se ha equivocado conmigo. Quiero pensar que yo he acertado al salir de allí. Las cosas van bien ahora en Fuenlabrada y el equipo está ganando. A mí algunos partidos me están saliendo bien y otros no tanto, pero estoy para echar una mano. El grupo es fantástico y deseo todo lo mejor a Unicaja porque tengo muy buenos amigos fuera de la pista y dentro de ella.
G: ¿Ir a Fuenlabrada es un paso adelante en tu carrera?
B: Es un paso adelante mío porque la situación en Málaga no era muy buena sobre todo en los últimos meses sin contar con el entrenador. Llevaba cinco partidos seguidos sin jugar entre Liga y Euroliga. Y cuando sí juegas aunque luego te digan que vas a jugar 30 minutos, no es igual porque tu mentalidad no es la misma.