Gigantes: Vaya mes de enero que llevas. ¿Qué has aportado para que el Fuenla esté en la Copa?
Hall: El Fuenlabrada es un gran equipo, no ayudé mucho. Cuando ya llegué tenía grandes jugadores en todos los apartados. El entrenador me dijo que rebotease y yo me quedé contento porque me encanta rebotear.
G: Eres un hombre con muchos tatuajes. Veo una imagen de Chicago, otra de cartas de póker, unas palabras por tu brazo... ¿Qué significan?
H: No sé cuántos tatuajes tengo. Quizás 15 ó 20. Cada uno tiene su significado diferente y es complicado de explicar.
G: Muy activo en Twitter y buscando morbo deportivo con gente que conoces. El último fue Mensah-Bonsu, del Besiktas.
H: Siempre me ha gustado esto de Twitter y de Facebook. Cuando salgo de la pista soy una persona normal, pero siempre es bueno comunicarte con el público y con los aficionados. Si hablas con un niño le alegras el día. Le dices 'muchas gracias por tu apoyo'. Ellos gastan su dinero y su tiempo en animarte. Estoy sorprendido de que pocos jugadores lo hagan en el mundo. Lo hice en la Universidad, en Italia y ahora. Ellos te hacen ser quien eres. Si juegas por Fuenlabrada tienes que sentir orgullo por ti y por la organización.
G: Pasaste por la NBA. Sin un espacio estable.
H: La NBA es difícil. Cada persona que coge un balón en su vida quiere jugar en la NBA y ganar dinero. Aprendí mucho de estrellas como Gilbert Arenas o Caron Butler. Yo estaba detrás de ellos. También aprendí mucho sobre el estar preparado cada día. Esto es un trabajo. Tienes que tener la confianza de llegar allí pero el baloncesto es baloncesto en cualquier parte del mundo.
G: También pasaste por la Liga de Desarrollo esperando una oportunidad para jugar en la NBA. ¿Momento complicado de tu carrera?
H: Hay cosas que no puedes controlar. Jugué bien pero no había trabajos para mí en la NBA. Está bien, no pasa nada. Amo el baloncesto y puedo jugar en la NBA, en Liga de Desarrollo o un patio de un colegio. El dinero no es realmente importante para mí. Me encanta estar en la cancha.
G: Tras ver tus cualidades en Europa, sorprende que no hayas tenido más oportunidades en tu país.
H: Yo era un nombre pequeño. Pops Mensah-Bonsu, jugador contra el que jugué en el último partido de la Eurochallenge, era un nombre más grande, por ejemplo. No es importante para mí meter 20 puntos. Si juego, meto un punto y ganamos, estoy completamente feliz. No fui al draft. Entrar entre los seleccionados es muy difícil porque la NBA quiere a las superestrellas. Pero también la NBA necesita de jugadores que pongan un bloqueo y que se tiren al suelo a por un balón. Así también ha habido jugadores que se han ganado la vida allí.