Copa del Rey. Cuartos de final. Real Madrid, 75 - Mad-Croc Fuenlabrada, 66
Última actualización 17/02/2012@23:15:19 GMT+1
El Real Madrid sufrió lo indecible para clasificarse para la semifinales de la Copa y es que su rival, Mad-Croc Fuenlabrada le tuvo enganchado de la camiseta hasta los últimos instantes del partido que acabó con el resultado de 75 a 66, la mayoría de la ventaja conseguida en los últimos 4 minutos. Lo que falta saber es cómo asimila el Madrid el cansancio –fue el cuartofinalista que más sufrió- y las dentelladas de los cocodrilos.
De entrada el partido tuvo sorpresa. Y de las que se agradecen para reactivar el baloncesto: zona 2-3 amplísima y con muchos brazos en el Fuenla. Lo agradecen los aficionados cansados de tanto juego uniformado y de tanto carretón. Fuenlabrada chispeante como la bebida Mad-Croc que le patrocina. Fisac en estado puro: si quieren ganarnos que se lo curren proclama desde el banco con sus planteamientos iniciales. Luego cada equipo a lo suyo que es correr. Y Blanco y Hall a espolear a los fuenlabreños y Singler a mantener a flote a los blancos. Carreras y a veces correcalles. Planteamientos similares pero divergentes presupuestos, que es lo que diferencia a la materia prima. Pero a veces la vida y los partidos no se desarrollan por los terrenos de lo apriorístico sino que toman otros rumbos.
A veces esos rumbos llevan a canastones como el de Penney en los albores del segundo cuarto, haciendo volar primero a Carroll y luego a Sergio Rodríguez para clavarla luego desde seis metros. Luego llegarían otros dos triples del australiano que mantuvieron al los del sur de Madrid mirándole a los ojos de los de Pablo Laso. Y muy fijamente además. Hasta que Felipe Reyes sembró de jerarquía las zonas y empezó a darle otro rumbo al partido, rumbo que no fue definitivo porque llegó el descanso que llevó Reyes otra vez al banquillo. ¡Qué cosas! Así que el Fuenla siguió vivo y coleando hasta que Felipe volvió y junto a él apareció, ¡milagro! Velickovic enrabietado y todo.