Última actualización 03/04/2012@11:37:05 GMT+1
De los equipos que ocupan el fondo de la tabla, el único que ni cambió de entrenador ni de jugadores es el Blu:sens Monbus. Y su segunda vuelta está respondiendo a la confianza (re)depositada en el grupo; la mayoría, héroes del ascenso. Desde esa decisiva jornada 18 –la que provocó los despidos de Luis Casimiro y Luis Guil– el conjunto gallego ha mostrado un nivel competitivo elevadísimo, ganando seis partidos y no perdiéndole la cara en ningún momento a los otros tres. Haciendo buena, además, la máxima que explicaba su entrenador a esta revista en el número 1.375. «Los equipos pequeños tienen que hacerse fanáticos de la frase ‘el todo es más que la suma de las partes’».
En estas seis últimas victorias, que les permiten afrontar la recta final en una mejor situación estratégica, el conjunto de Moncho Fernández ha tenido seis máximos anotadores distintos. El sábado, en Fuenlabrada, el elegido fue Bernard Hopkins (14 puntos), pero tanta o más importancia en la victoria le correspondió a su base Andrés Rodríguez. Ante la baja de Milt Palacio el portorriqueño regaló 33 minutos de sobria dirección, prácticamente sin errores. Por algo es el mejor base de la Liga Endesa en el importante ratio asistencias por pérdida (3.41) y el que menos balones pierde (29 en 26 partidos).
El Obra funcionó como una orquesta perfecta, corriendo en numerosas ocasiones y encontrando buenas situaciones de tiro exterior. Así lograron su décima victoria, las mismas que lleva el Mad-Croc Fuenlabrada, al que le espera un final de temporada extremadamente duro.
Después de meterse en la Copa del Rey y de estar a centímetros de una final europea, el equipo madrileño tendrá que luchar por la permanencia en la Liga Endesa, su razón de ser. «Ya he descendido una vez y os juro que no lo voy a hacer de nuevo», aseguraba Porfirio Fisac en una durísima rueda de prensa en la que invitaba, ordenaba, a sus jugadores que se dejaran de «mierdas mentales» y «acojonamientos». Bajan revueltas las aguas en Fuenlabrada. Su amago de dimisión –algo que ya hizo Porfi en anteriores equipos; un método extremo para buscar una reacción– no ha ayudado a que el equipo consiga, lo antes posible, su último objetivo. Esta semana se antoja decisiva. El martes, contra el Estudiantes. El sábado, contra el Blancos de Rueda. No se pueden andar con bromas...
... Más información en la revista GIGANTES.
YA EN TU QUIOSCO