Nik Caner-Medley militó las dos últimas campañas en el Estudiantes, tiempo en el que se hizo un hueco en el corazón de los aficionados colegiales a base de intensidad. Durante la última, su temporada más completa desde que está en España, cosechó tres galardones de MVP del mes consecutivos y quedó segundo en la votación de mejor jugador de la temporada tras Fernando San Emeterio.
Pese a haber cambiado de camiseta en verano para defender el naranja del Valencia Basket, no debe extrañarle a nadie que el ala-pívot de Massachusetts aún albergue sentimientos hacia su antigua casa. “Soy fan del Estudiantes, de su gente y de sus aficionados”, declaró a Gigantes. “Tengo mucho cariño por personas que aún siguen ahí dentro y me gustaría saber que las cosas les van bien. Por eso me entristece ver cómo ha ido la temporada, que hayan tenido tantos problemas y que estén en una situación tan delicada. Yo les sigo animando como un aficionado más. Sé que están trabajando duro, haciendo todo lo que está en sus manos para corregirlo y darle la vuelta a la situación. Quiero y espero que el Estu se salve, que se quede en la ACB, porque son un gran club”.
Desde la distancia, Caner-Medley, máximo anotador del Valencia en la Liga Endesa (13.9 puntos por partido) y recientemente elegido en el quinteto ideal de la Eurocup, aún podría jugar un papel en la permanencia (o no) del Asefa Estudiantes, pues los tres últimos rivales de la temporada del conjunto mediterráneo están implicados en la misma lucha que los del Ramiro: Gran Canaria en la 32ª jornada, Blu:sens Monbus en la 33ª (este en Santiago) y Blancos de Rueda Valladolid en la 34ª.
Obviamente, el objetivo de acabar la liga en la cuarta posición –la tercera es inalcanzable salvo debacle del Baskonia– ya será suficiente motivación para el americano en esos encuentros, pero si de paso le echa una mano a su antiguo club…