La temporada exprés de la NBA ha sido durante la regular season corta en tiempo y larga en jornadas e incidencias. Cuatro meses escasos pero muchos partidos, semanas de tres y cuatro encuentros, que tras el trasiego del lockout, con jugadores enrolados en otras Ligas o jugadores entrenándose por su cuenta, ha derivado en una campaña frenética en la que han caído no pocos jugadores, entre ellos tres españoles, Ricky, Rudy y Calderón, que con trayectorias dispares antes de comenzar el 25 de diciembre pasado, han sufrido lesiones también de muy diverso calado: desde la rotura de ligamentos de Ricky, que le impedirá estar en los Juegos Olímpicos, hasta los golpes que sufrió Calde en el ojo y que han llevado a que parara durante los últimos partidos, habida cuenta de que los Raptors no iba a otro sitio que a la deriva.
En cambio, sí estarán en la pelea los Nuggets, el equipo de Rudy, que seguirá los play offs desde Madrid, donde se recupera de la operación en la espalda, una lesión que le obligó a pasar por segunda vez por el quirófano, pero que, afortunadamente, no le impedirá estar en Londres. Los otros tres, Pau y Marc Gasol y Serge Ibaka, los hombres altos de la selección española, comenzaron el pasado fin de semana los play offs. Es de esperar que no haya más desgracias, no ya solo entre los nuestros, sino entre todos y que la tremenda lesión de Derrick Rose en el primer partido de la serie entre los Bulls y los Sixers –rotura de ligamentos de la rodilla izquierda, similar a la que sufrió Ricky Rubio– sea la última de esta temporada tan exigente con los jugadores, que no han tenido respiro desde que se pusieron en marcha a toda prisa para poder disputar la competición después de meses de desencuentros entre jugadores y propietarios. Cierto es que los lesionados habían hecho cosas muy diferentes durante el cierre patronal y así mientras Ricky se había dedicado a prepararse para su debut en la NBA, al igual que Rose, aunque éste regresaba a las canchas tras una serie de problemas físicos – Rudy se había enrolado en el Real Madrid y había competido desde septiembre. Así pues no hay más constante a la que achacar las lesiones que a la desgracia y, en todo caso, al poco tiempo que los jugadores han tenido que recuperarse entre partido y partido. Demasiada tralla tal vez. Pau, Marc y Serge lucharán por un anillo al que también opta, en la distancia, Rudy. Dependiendo de los resultados se irán enfrentando entre ellos y así los Lakers de Pau se enfrentan a los Nuggets de Rudy y el que pase, si también los hacen los Thunder, daría lugar primer enfrentamiento entre españoles, Pau e Ibaka, en una de las semifinales del Oeste. Para que hubiera un segundo duelo tenía que suceder que alguno de estos avanzara a la final de Conferencia, a la que tendría que llegar asimismo Marc con sus Grizzles, que por primera vez salen en unos play offs como con el factor cancha a favor en la primera ronda. Todo esto se irá desgranando a lo largo de la próxima semana en unos play offs que para la NBA es la esencia de la competición. Difícilmente se entendería el baloncesto –y me atrevería a decir que el deporte americano– sin estas eliminatorias a vida o muerte, saltando tantas veces por encima de los pronósticos y también de la clasificación que haya tenido los 16 equipos implicados durante 82 jornadas (66 este año de cierre patronal) que desde hace un tiempo son cuestionadas en la Liga Endesa. Defienden quienes quieren la supresión de los play offs que éstos no premian la regularidad, que es lo que conlleva inmersa la palabra ‘liga’, mientras que en la NBA priva romper pronósticos y moldes, con los equipos teniendo la posibilidad de redimirse en cuatro eliminatorias de cualquier error, por muy persistente que haya sido, en la regular season. La opinión de GIGANTES al respecto la conocerán los lectores porque ya fue publicada en su momento a modo de propuesta para (r)evolucionar el baloncesto, y que pueden encontrar en
www.gigantes.com. Como quiera que la manera de vivir el deporte en el Europa y en Estados Unidos es muy dispar, bueno será que se escuchen todas las opiniones y sus fundamentos. Entre tanto, dispongámonos a vivir los play offs de la NBA en los que tres jugadores españoles están inmersos, algo ciertamente impensable hace unos años, en espera de los que se comiencen a disputar los de la Liga Endesa en un par de semanas, bien sea para disfrutar del juego de los ocho mejores equipos españoles o bien para constatar si el desarrollo de los mismos da la razón a cualquiera de las opiniones que concitan.