Golpe de autoridad de unos Thunder que le han dado la vuelta a la Final de Conferencia (de 2-0 a 2-3) y que tendrán la oportunidad de sentenciar el miércoles en su pabellón. Los Spurs no perdían en su casa desde el 11 de abril y tampoco había caído tres veces seguidas en toda la temporada, datos que añaden más mérito a lo hecho por Oklahoma City.
Al equipo visitante le costó entrar en el partido tanto en la primera como en la segunda parte, pero salvo en esos dos momentos de dudas, pérdidas y mala selección de tiro, fueron claros dominadores del encuentro.
Los Thunder llegaron a mandar por 14 puntos antes del descanso (36-50, min. 22), pero no solo no mataron el partido sino que dejaron que los Spurs resucitaran de la mano de un prodigioso Ginóbili, que llegó a poner a los suyos 6 arriba (67-61).
Kevin Durant reaccionó tras un primer tiempo discreto y recuperó la ventaja con varias acciones indefendibles y un par de canastas psicológicas (tiro sobre la bocina del tercer periodo y triple nada más empezar el cuarto para el 72-84). Y si no era él, Harden asumía la responsabilidad con acierto, mientras en la otra mitad de campo su defensa funcionaba eficientemente.
Cuando el partido estaba completamente roto (88-101) una serie de terribles decisiones de Russell Westbrook concedieron una segunda oportunidad a San Antonio, que logró un parcial 11-0 (99-101 a 1:40) para llegar con opciones al final. Primero Durant y luego una canasta de tres de Harden en la cara de Kawhi Leonard (101-106 a 28 segundos) allanaron el triunfo Thunder, aunque con 103-106 Ginóbili erró un triple que podía haber significado la prórroga.
El ‘Big Three’ de Oklahoma sumó 70 puntos, pero todos sus compañeros anotaron y aportaron en fases importantes del encuentro. San Antonio, en cambio, apenas encontró ayuda del banquillo (Gary Neal, por ejemplo, 0 de 6).
Russell Westbrook está en un 35% en tiros de campo en esta serie.
Manu Ginóbili promedia 20.2 puntos en la Final de Conferencia, cuando en temporada regular su media fue 12.9.