Final de Conferencia Este: Boston, 79 - Miami, 98
 |
| Foto: Getty Images |
Última actualización 08/06/2012@08:14:51 GMT+1
Más dolido que nunca, con la clara idea de que o daba lo mejor que tenía dentro o su equipo se iba a quedar sin final y todas las miradas de reproche irían dirigidas a él. Es lo que tiene ser el ‘Rey’. Pero en Boston, LeBron James demostró el porqué del apelativo. Su sola presencia le valió a los Heat regresar a Miami para disputar el séptimo y definitivo partido.
Los aficionados de Boston lo tuvieron claro desde el inicio: su equipo no iba a vivir una noche de gloria como hacía presagiar la victoria de 48 horas antes en Miami. Pero en la cancha esa noche había un jugador que no estaba dispuesto a dejar pasar otra oportunidad; ese jugador llamado LeBron James firmó una de esas actuaciones que se recuerdan siempre, tanto los fans propios como los rivales. Y de paso todo el mundo con un mínimo de interés por el baloncesto. 45 puntos, 15 rebotes y 5 asistencias en 45 pletóricos minutos.
Los Celtics, atónitos, no reaccionaron en ningún momento, a pesar de los intentos de Rondo (21 puntos y 10 asistencias), el único acertado de los verdes. Jugadores como Garnett y Pierce se quedaron en 12 y 9 puntos respectivamente, con una jornada especialmente aciaga para el que había sido el héroe dos días atrás y es que Pierce sólo anotó 4 de 18 tiros, fallando los 6 intentos triples.
¿Fueron los aciertos de LeBron y sus compañeros (Wade, 17 puntos y Bochs jugando ya 28 minutos) los que hicieron precipitarse a los locales? Posiblemente sin un LeBron tan iluminado los Celtics hubieran tenido alguna oportunidad, pero ahora tendrán que buscar otro milagro en Miami. Y es muy difícil que los milagros se repitan.