Durante años fue un referente en el Real Madrid
Última actualización 09/06/2012@09:56:52 GMT+1
Esta mañana ha fallecido Tirso Lorente, educador, entrenador y sobre todo enamorado del baloncesto. Los aficionados le recordarán como ayudante de diversos entrenadores, desde Clifford Luyk hasta Ettore Messina, y los muchos jugadores a los que ha entrenado le recordarán como uno de los más grandes pese a que pocas veces apareciera en los primeros planos, aunque en alguna ocasión se hizo cargo de la primera plantilla, . Tirso Lorente padecía un cáncer que le afectó al cerebro, enfermedad que no le alejó del todo de las canchas. La última vez que estuve con él fue en la Final a Cuatro Junior de Madrid, en San Agustín de Guadalix. Allí estuvo viendo a jugadores a los que había ayudado a crecer como personas y como baloncestistas y que en futuro le echarán tanto de menos por la cantidad de cosas que no les podrá enseñar.
Tirso Lorente, de 58 años de edad, se había iniciado en el baloncesto en colegio de los Sagrados Corazones de Madrid, al lado de la calle Ferraz. Tirso creció en el mundo de la canasta al lado de Ignacio Pinedo, uno de los entrenadores más carismáticos -y buenos- de la historia del baloncesto español. Y con él, a su lado, entrenadores de su generación Ángel Pardo y Ángel Jareño, también alumnos predilectos de Pinedo.
La primera vez que recuerdo a Tirso en un banquillo fue llevando al Immobanco en el campeonato de España Junior de 1982 de Guadalajara, que con jugadores como Carlos Montes, Marrero, o Andrés Rico, superó a equipo como el Joventut de Montero y Villacampa para disputar la final al Real Madrid de Clifford Luyk de Velasco, García Coll, Hernangómez y Pedro Rodríguez. Precisamente con Clifford Luyk trabajaría codo con codo como su ayudante en el Real Madrid.
Al equipo blanco llegó para entrenar al junior en la temporada 86/87 y desde entonces hasta ahora ha trabajado para el Real Madrid, no siempre de manera reconocida. En ocasiones le llegaron a poner como tercer ayudante del Madrid B, el equipo al que él había llevado anteriormente. Ayudante, entrenador y campeón de España con el del sub 20, Tirso ha sido sobre todo un entrenador de jugadores, un entrenador que ha hecho crecer a cada jugador que ha pasado por sus manos.
Ettore Messina le rescató del semiostracismo y le tuvo a su lado como ayudante en entrenamientos y cancha, y quizá los últimos recuerdos suyos de los aficionados sean en el banquillo blanco junto a Ettore y a Jota Cuspinera. Descanse en paz uno de los grandes del baloncesto en nuestro país y sobre todo un hombre admirable.