Final de la Liga Endesa: Barcelona Regal, 73 - Real Madrid, 69 (3-2)
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| Foto: Rodolfo Molina |
Última actualización 16/06/2012@20:59:56 GMT+1
El Barcelona Regal se proclamó campeón de la Liga Endesa al ganar en el quinto partido al Real Madrid por 73 a 69, en un partido emocionante, con muchos altibajos aunque los azulgranas fueron los que más dominaron en el marcador. Entre los de Pascual brillaron Vázquez (16 y 8 rebotes), Mickeal (17 y 9) y Lorbek (10 y 6), que fue elegido MVP de la final. Una demostración clara de que el Barça dominó por dentro, mientras en el Madrid fueron Carroll (16) y Llull (12) y Singler (también 12) los más acertados; esto es los exteriores. Esta vez la fuerza de los pivots (46 a 39 en rebotes) le sirvió a los azulgranas para ganar un partido… que vale también una Liga, la primera Liga Endesa.
De salida, dos novedades en el Real Madrid: Carroll y Mirotic, que no habían formado parte del cinco inicial en los anteriores partidos, lo hacen en éste. Y una en el Barça: Navarro, que normalmente salía desde el banco… al que volvió enseguida, ya que antes del minuto y medio ya había acumulado dos faltas.
Tácticamente, insistencia de Pascual en la defensa “caja y uno” sobre Carroll ya en el primer ataque blanco; luego, alternativas que tanto le dieron en el Palacio de los Deportes; mientras, el Madrid también tenía sorpresas en la pizarra de Laso: pasaba a zona en cada jugada que el Barcelona buscaba atacar al limite de la posesión (1-2-2) con mucho acoplamiento. Todos estos intentos de desequilibrio del rival se traducen en un 16-12 al final del primer cuarto con Eidson metiendo un triple que fue celebrado como un gol, habida cuenta de lo desaparecido que había estado en la serie. Tampoco luego haría nada más.
Al poco de iniciarse el segundo cuarto el Barça, con Ndong y Velickovic en cancha, había duplicado la ventaja y Laso tenía que gastar un tiempo muerto para que los exteriores del Barça no le sangraran más. Mano de santo: un 0-8 antes del minuto 14 devuelve al Madrid la tranquilidad (relativa) y al Barça, que es quien pide tiempo muerto, el desasosiego que no vivía desde el tercer partido de la final. Cuando vuelve Navarro es para sufrir: Carroll le mete un triple y él los falla (dos). Y entre medias, unos pasos. Pero aparece, claro que aparece, para meter un triple y relanzar a su equipo, que aprovecha muy bien las segundas y hasta terceras opciones para irse al descanso ganando por 39 a 34.
El paso por el vestuario le sentó mejor al Barça, que seguía aprovechando la multifuncionalidad de Vázquez para escaparse por 9 puntos (43-34) en un abrir y cerrar de ojos. Cerrar el rebote defensivo era lo que no hacía el Madrid y por ahí siguió cediendo terreno a un Barça que o bien anotaba o bien ganaba otra posesión completa. Dejar descansar a Fran, sacando en su lugar a un tocadísimo Ndong, permitió a los blancos quedarse a uno (46-45) con cuatro minutos por jugarse de un tercer periodo, que no obstante acabó con el Barça por delante (56-47) porque volvió el pívot gallego y Huertas y Mickeal se espabilaron a correr. ¡Sí a correr! Otra de las reinvenciones del Barça después del tercer partido.
El Madrid salió decidido a cambiar la dinámica en el último cuarto, con una 1-3-1 con Llull arriba y Rodríguez detrás, más Felipe, Mirotic y Singler alargando brazos, lo que unido a la tercera de Vázquez hizo que los blancos apretaran el marcador hasta un 56-53, con Llull anotando fácil, que hizo que Pascual pidiera un tiempo muerto antes de que se hubieran jugado tres minutos. A partir de ahí el Madrid agitó lo que pudo el ritmo, sin sacar el rendimiento deseado; el Barça, entre tanto trató de mantener una calma que tampoco le llegaba en forma de puntos. El no meter, que es lo contrario que el intercambio de canastas, beneficiaba al que iba por delante a poco que arañase. Al Madrid sólo le quedaba el arrebato. En defensa imitó la “caja y uno” que le habían hecho sobre Carroll pata hacerla sobre Navarro Lo intentó Felipe en ataque -¡qué pelea la suya!- y Carroll dejó el partido y la Liga a dos puntos (64-62) tras un triple. Y fue Mickeal (14 puntos) el que apareció tras una temporada buscándose a sí mismo para ampliar a 4 la ventaja (66 a 62) a 47 segundos. Luego Singler –quizá el más regular de los blancos en la final- falló una bandeja y, a pesar de dos escalofriantes triple de Carroll y de Singler, Mickeal y Wallace apuntillaron con 5 tiros libres (73 a 69), y la Liga Endesa se quedó en el Palau, esta vez sí, lleno de aficionados que festejaron con los suyos un título que vieron perdido tras el tercer partido. Quizá por eso le haya sabido tan bien a los azulgranas este título.