Entrenará al Zalgiris lituano, equipo de la Euroliga
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| Foto: Javier Lopez |
Última actualización 10/07/2012@09:38:58 GMT+1
Joan Plaza se ha desvinculado del Cajasol –vuelve a llamarse así– e iniciará una nueva etapa en el Zalgiris de Kaunas. En una decisión que puede abrir nuevas puertas a otros técnicos españoles para entrenar en Europa… a equipos del máximo nivel.
El baloncesto español ha recibido a muchos, muchísimos más técnicos de los que ha exportado. En ello influían o influyen dos datos: la calidad demostrada de los entrenadores que llegaban a la Liga ACB y el potencial tanto deportivo como económico de nuestra competición. Desde que Lester Lane, que es del primero que yo tengo recuerdo, llegó a Bilbao a finales de los sesenta del pasado siglo, muchos han sido los entrenadores que ha llegado, en la mayoría de los casos para enseñar. En otros casos, no tanto, pero la lista es larga y algunos han dado grandes dividendos (Zeljko Obradovic, dos Copas de Europa o Euroligas) a nuestro baloncesto.
En cambio los entrenadores españoles no han salido mucho de casa. Por aquellos años se fue Moncho Monsalve al Mestre italiano; luego ya en los noventa, Antonio Díaz Miguel a Cantú. Y casi pare usted de contar. Últimamente son más viajeros y, por ejemplo Chema Berrocal, que este año ha subido a la Liga Endesa –sólo deportivamente– al Menorca Bàsquet, emigró a Ucrania y allí hizo campeón al Budivelnik en 2011, o Moncho López, que ganó la Liga portuguesa con el Oporto y José Ignacio Hernández, que fue campeón de la Liga femenina polaca.
Pero es Joan Plaza, a sus 42 años, el que acepta el reto de entrenar a un grande de Europa. A un equipo que participa en la Euroliga (está encuadrado en el mismo grupo que el Caja Laboral) y en un país en el que el baloncesto es una religión. No es pequeña la aventura, desde luego. Al club de donde salieron Sabonis, Kurtinaitis, Homicius, Jasikevicius o Siskauskas, ahí es nada, llegará ahora Joan Plaza; a lidiar con un equipo al que siguen una multitud de aficionados, que son además muy entendidos.
Si a Plaza le van bien las cosas –y estoy seguro de que va a trabajar para que le vayan– puede abrir algo más que una puerta a otros grandes entrenadores españoles, que si hasta ahora no es han movido es porque aquí encontraban un seguro acomodo. Ahora la crisis no permite tantos dispendios a los clubes y al igual que otros técnicos llegan, los nuestros también pueden irse a los grandes equipos europeos. No es que en aquellos baloncestos no haya crisis –salvo en el turco…– es que el abanico de posibilidades de encontrar equipo es mayor. Hay que jugársela eso sí, como parece que ahora hace Plaza.