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| (Foto: Alberto Nevado, Javier López y Pablo Romero/FEB) |
Última actualización 10/07/2012@11:01:36 GMT+1
Diversas dolencias arrastradas desde hace meses convertían a Juan Carlos Navarro en el gran interrogante del verano. Con la ayuda de Víctor Laínez y Nacho Coque, doctor y preparador físico de la selección, conocemos un poco mejor cómo está el capitán.
Tras diez días de intensos entrenamientos en Madrid la selección inició el pasado lunes en Valladolid su gira de amistosos contra Gran Bretaña, rival en los Juegos. Una buena piedra de toque, pues los británicos acumulan bastantes días más de entrenamientos que España, para iniciar esta segunda fase de la preparación que tiene sus objetivos específicos. Bueno, uno permanece inamovible desde el inicio de la concentración el pasado 29 de junio: recuperar a Juan Carlos Navarro.
El capitán de la selección, que no se ha perdido un campeonato de la absoluta desde Sydney 2000, ha vivido un año de perros. Una fascitis plantar en el pie izquierdo y toda una serie de problemas derivados han mermado su juego obligándole a parar y a ser dosificado en varias ocasiones desde aquel Caja Laboral-Barcelona del 18 de diciembre en el que tuvo que decir basta.
En total Navarro se ha perdido esta temporada seis partidos de liga regular, dos de play offs (contra el Lucentum en cuartos de final) y cinco de Euroliga, pero son muchos más en los que ha estado mermado o infrautilizado. En las semifinales de la Liga Endesa ante el Valencia solo pudo estar en cancha una media de 14 minutos y en la final, contra el Real Madrid, echó el resto, pero lejos de un estado óptimo. No era este el mejor precedente a diez días de la concentración de la absoluta, a mes y medio del inicio de los JJ.OO., pero tras las primeras sesiones de trabajo la preocupación se ha transformado en moderado optimismo.
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