España estuvo contra las cuerdas ante Francia. No sólo por el menos 7 del segundo cuarto y las malas sensaciones generadas; por los 9 libres fallados; por el 4 de 20 en triples; y por la dureza que impusieron los franceses.
El equipo de Scariolo estuvo muy incómodo en la mayor parte del encuentro. En la primera mitad se refugió en una zona 2-3 por el daño que impuso Parker. Ni Llull, ni Sergio Rodríguez ni Calderón pudieron hacerle sombra. Aunque los tiradores franceses no fueron peligrosos, la sensación de España después en ataque era de caos tras buscar a Pau y no hallarle y tras no encestar desde el triple con facilidad. El 37-34 para Francia al descanso era una magnífica noticia.
En la segunda mitad, España salió a tope en defensa y buscando conexiones interiores con más soltura. Eso le puso 39-43, pero inmediatamente reaccionaron los de Collet gracias a Parker y a Batum. España no iba ni venía: sólo aguantaba y al terminar el segundo cuarto con los suplentes iniciales el resultado era de más 2 para Francia.
Pero llegó un momento en el que Francia se nubló ante la extrema intensidad de una España que usó la 2-3, la caja más uno y la individual para detener a los franceses, los cuales no sabían ni por dónde empezar. Del punto 57 al que llegó con una canasta de Batum, Francia no pasó hasta una canasta con nula tensión en los últimos segundos. Y a España le costó irse de Francia porque el 57-58 no se movió desde que quedaban 5:35 hasta que restaba 1:31 (Llull llegó a estar de base porque Scariolo no pudo contar con Calderón y Sergio Rodríguez no despegó). La rabia de Marc Gasol estalló con una combinación entre Navarro, Pau y él a 45 segundos (57-62). Ahí el pase a semifinales se decidió a favor de España, no sin antes comprobar el esperpento de Batum (sobre todo) y de Turiaf. Rusia espera a España el viernes a las 18 horas (casi seguro será ése el horario).
España 66
Pau Gasol (10), Rudy (9), Sergio Rodríguez (0), Navarro (12), Calderón (5), Reyes (2), San Emeterio (2), Llull (8), Marc Gasol (14), Ibaka (4).