España empezó en 2-3 y en 3-2 (la segunda mucho mejor que la primera) y EE.UU. se contentó en el primer cuarto metiendo triples y destrozando a los de Scariolo por los espacios libres en el exterior (35-25 llegó a ir EE.UU. en el minuto 9). Sin embargo, en individual España sacó a relucir su intensidad y los americanos se perdieron. Además, los minutos de Sergio Rodríguez dieron magia a nuestro equipo y por eso España remontó (37-39 en el minuto 13 con un triple del tinerfeño). El partido se enquistaba (técnica de Chandler y de Sergio Rodríguez) y España aguantaba los golpes continuos de EE.UU. con acciones de calidad (triple de Llull para el 41-42). Una que podría haber sido clave fue el error de Sergio Scariolo al no sentar con tres faltas a Marc Gasol mediado el segundo cuarto (cometió la cuarta en una acción en ataque). Sin embargo, ¡España resistió! Y con una antideportiva a Rudy, podría haber llegado arriba al descanso si hubiese aprovechado la postrera jugada de 3 segundos (59-58). España vibraba. Pocos se lo creían. España estaba con muchas opciones.
En la segunda parte, el guión no cambió gracias a la aportación de Serge Ibaka y a un inicio fulgurante de Pau Gasol (64-67, minuto 24 y empate a 80 en el 28). Con 83-82 terminó el tercer asalto y nadie se podía creer esto.
En el último envite, Llull hizo de base en los últimos 5 minutos y Durant y LeBron James sacaron a relucir su categoría (el primero lanzando de tres y el segundo en 1x1 y penetrando hacia el aro). En el minuto 36 con 97-91, todavía había opciones, pero un triple de James sentenció el duelo a 2 minutos (102-93). El 107-100 fue un premio al baloncesto. España demostró estar a un paso. Es complicado que se repitan o mejoren estas dos platas consecutivas... pero nunca se sabe. Gracias España.
España 107 (27-31-24-18)
Pau Gasol (24), Rudy (14), Sergio Rodríguez (7), Navarro (21), Calderón (0), Reyes (0), Claver (0), San Emeterio (0), Llull (5), Marc Gasol (17), Ibaka (12) y Sada (0).