El pívot canario regresa a la Liga Endesa de la mano del Assignia Manresa
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| (Foto: Assignia Manresa) |
Última actualización 18/09/2012@14:07:02 GMT+1
El Assignia Manresa es uno de los equipos que más pronto se movió al inicio de la pretemporada. Conscientes de que sus recursos económicos eran limitados, otra vez la secretaría técnica del club catalán ha sabido trabajar en una buena dirección.
La Oro ha sido uno de los mercados donde ha puesto sus ojos un Manresa donde jugará durante dos campañas, más otra opcional, Oliver Arteaga. El pívot canario, en su madurez deportiva (nació en 1983) regresa a la Liga Endesa siendo mejor jugador, con la experiencia de los minutos en la Oro como aval y con la oportunidad única de rendir entre los mejores, premio que se ganó deportivamente con el Menorca hace unos meses, pero ya sabemos todos cómo acabó aquello.
“Fue una pena que el proyecto de Menorca no continuase, pero la vida sigue. Lo siento por muchos de los profesionales que trabajaron muy duro”. Es lo mismo que debió de pensar el propio Arteaga hace algunas temporadas cuando echó retrocedió algo para coger impulso. Fue en Palencia, en la Oro, donde se convirtió en uno de los mejores pívots de la categoría, lo que le valió empezar a escalar peldaños, con el Breogán como siguiente estación, curso por curso, cambio tras cambio, siempre a mejor, hasta que llegó al Menorca, con el que consiguió el ascenso que no luego no fue, aunque para él llegó el premio de Manresa. Cuatro equipos en otros tantos años, trayectoria ascendente.
“En Palencia viví un año excelente que me permitió progresar porque para entonces yo ya necesitaba minutos, un rol más importante dentro del equipo. He ganado con el paso del tiempo mucha confianza, creo más en mí, y realmente eso es lo que me hacía falta”.
A la ciudad de Castilla y León llegó un Arteaga que había buscado, sin demasiada suerte, minutos en la ACB de la mano del Valencia, primero y luego el CAI Zaragoza. Acudir a la hora para coger potencia fue lo mejor que pudo hacer allá por 2009 tras ser rescindido en el propio CAI. Ha pasado algo de tiempo y la confianza del Manresa en él se traduce en un contrato estable.
“Vengo a competir y a ganarme lo mío. El Manresa es un club sin un elevado presupuesto pero que siempre hace las cosas bien, siempre ficha en la línea correcta. La Oro es una competición buena, con jugadores interesantes, pero el salto de una división como esa a la Liga Endesa es muy grande”. Él bien lo sabe. Esperemos que ahora no acuse esa realidad.