El fichaje de Alex Abrines fue un claro mensaje de intentar encontrar en el mercado un jugador exterior con proyección de estrella. Un jugador diferencial que entienda desde muy joven lo que significa vestir la camiseta del Barcelona y poco a poco, sin prisa pero sin pausa, vaya adquiriendo un progresivo papel dentro de la plantilla. El club sabe que su estrella actual, Juan Carlos Navarro, tiene por delante dos o tres temporadas todavía de alto nivel pero quiere ir preparando el relevo en un proyecto a medio y largo plazo que habla bien de la perspectiva con la que se analiza la sección. Pero el alero balear no es el único proyecto azulgrana para conseguir esa imposible tarea de hacer olvidar en el futuro al mejor jugador de la historia de la sección.
Desde la base y procedente de Croacia se ha incorporado a un jugador extraordinario como es Mario Hezonja, 17 años, y según todos los técnicos, un talento extraordinario que le convierte en uno de los jugadores con más proyección de Europa. Sin ir más lejos el pasado domingo en el Palau Blaugrana, defendiendo la camiseta del Barcelona B en Adecco Oro fue capaz de anotar nada menos que 27 puntos al Lucentum, ex Liga Endesa. Ese registro, en manos de un joven de su edad, se convierte en un claro síntoma de que estamos ante una futura estrella. En esa insistencia por encontrar jugadores de perímetro diferenciales también se encuentra el sueco Markus Erikson un tirador fabuloso llegado a Manresa hace algunas temporadas.