En el número 1.343 de la revista GIGANTES (julio de 2011, mientras que se disputaba el Europeo U20 de Bilbao) se presentó: “Soy de 1992 […]. En la primera parte de la 2010/2011 estuve en el Prat de la Plata. Después me fui a Montenegro un mes y medio porque tuve problemas con los papeles. Como había lesiones en el primer equipo de la Penya, volví y sólo iba a ayudar pero conseguí algún minuto después. Lo hice bien, pero no tan bien como creía. Creo que lo que me falta es fuerza para jugar en la Liga Endesa. La experiencia se ganará con el tiempo. En este verano de 2011 he trabajado bastante en el gimnasio y nada más acabar el Europeo no haré más que trabajar en el gimnasio. He perdido el tiro y debo trabajarlo mejor en el futuro. Últimamente no he tirado ningún triple”.
Tampoco pudo lanzar mucho a canasta en el verano de 2012. Una fractura en la cabeza osteocondral del cuarto metacarpiano de la mano derecha le obligó a pasar por un quirófano en la provincia de Barcelona. Su participación con Montenegro en el Europeo U20 se frustó y poco pudo tocar el balón mientras que se preparaba físicamente en Podgorica (Montenegro). Jadran Vujacic, también el entrenador personal de Mirotic, supervisó sus sesiones físicas al inicio y luego el mismo Marko autogestionó su tiempo de preparación porque Jadran subió a la montaña con Mirotic para entrenamientos más específicos (en 2013 volverán a reencontrarse los tres para entrenar juntos).
Marko sabía que iba a ser un verano largo. “No hay ninguna prisa”, me comentó entonces. El Joventut todavía tenía sus derechos e incluso igualó el tanteo tras la oferta del club azulgrana. Pero a principios de agosto se solucionó su situación y firmó por el Barcelona un 2+1.Se especuló que Marko iba a tener ficha con el LEB del Barcelona, algo que no sucedió en ningún momento y nunca hubo esa intención. ¿Para qué cambiar el Joventut donde tenía la posibilidad de una ficha ACB por el Barcelona si como azulgrana no iba a estar en el primer equipo? Lo único que deseaba era contar con un escaparate en la Liga Endesa y si encima era en el Barcelona, genial.
Él no volvió a coger con asiduidad un balón hasta poco después de incorporarse en la mitad de agosto al Barcelona. Lo que ha perseguido es tener una perspectiva en su carrera. Llegar al Barcelona no es sólo coyuntural y menos llevar unas buenas actuaciones en su mes de octubre. Sin embargo, el camino es complicado. Hace apenas tres semanas estaba fuera de la rotación durante y tras la Supercopa. Después se concienció de que debía mejorar en defensa y solucionó esta situación con trabajo. La recompensa ha sido 13 minutos, 7.5 puntos, 5 rebotes y 9 de valoración en dos partidos en la competición española.
Su cambio físico ha sido fantástico. Los exteriores suelen evolucionar a los 18-19 años y él lo ha experimentado a los 20. Su complexión es privilegiada y puede ser más fuerte, más ancho y más pesado para aguantar bajo la pintura. Podría acercarse al perfil de Lorbek y su mejora en el tiro vendrá acompañada con la recuperación total de su mano derecha (actualmente no está al 100% de su fuerza pero muy pronto lo estará).
Vital en su futuro inmediato será no confundirse y no desviarse, como le puede ocurrir a cualquier joven. Es normal que le llegue algún bajón físico por lo apretado del calendario del Barcelona, pero si nada se tuerce, Marko podrá sonar para las franquicias NBA en el medio plazo y gozar de grandes oportunidades en el club blaugrana durante la 2012/2013.