Resulta que doce jugadores de los Cavaliers de Virginia quedaron atrapados durante 45 minutos en el ascensor del Hotel Radisson de París, una de las paradas de su ‘Eurotrip’.
El ascensor, según ha narrado su entrenador Tony Bennett, tenía capacidad para trece personas, pero, claro, trece personas ‘normales’. “Probablemente doce de mis jugadores equivalen a quince personas ‘normales’”, reconoce Bennett.
Al menos los jugadores se lo tomaron bien. Todos salieron con una sonrisa de oreja a oreja… Y alguno sin camiseta. Su técnico quiso sacar una lectura positiva del incidente, explicando que el equipo se unió con esa experiencia. “Creo que es imposible estar más cerca unos de otros que en aquel lugar”.