Draper (3 robos en el primer periodo) secó a McCalebb, que sí jugó, Begic estuvo colosal en la zona y entre Rudy, Carroll y Sergio sofocaron los sucesivos amagos de remontada del conjunto otomano.
Como ante el Panathinaikos, el Real dio lo mejor de sí cuanto más presionado se sintió, pero partiendo de una gran puesta en escena.
Desde el primer cuarto (13-21) el equipo madrileño hizo que el Fenerbahçe no se sintiera cómodo cortándole las alas a McCalebb, estuvo muy atento a las líneas de pase y pudo correr como pocas veces esta temporada.
La primera rotación completa del equipo posibilitó una sociedad Chacho-Carroll que produjo 17 puntos solo en el segundo cuarto, hasta el 29-40 (min. 18) poco antes del descanso.
La segunda parte empezó con el Real de nuevo en forma. Begic dominaba la pintura –anotó sus siete primeros tiros de campo- y la defensa blanca lograba un robo tras otro en mitad de cancha. Rudy, cada vez más entonado, puso el +15 (máxima del partido) con un mate y un triple (41-56).
La superioridad en la pintura del Madrid, traducida en 12 rebotes ofensivos tras tres cuartos, y la madurez para afrontar las jugadas importantes castigó continuamente al Fenerbahçe, que conseguía y luego encajaba importantes parciales de puntos.
Un 11-0 (52-56) que levantaba a los aficionados turcos fue respondido magistralmente con dos triples de Carroll y Rudy (52-62).
Otro 7-0 (64-66 min. 33) era ‘enfriado’ por varias acciones providenciales de Sergio Rodríguez. El canario sentenció al Fenerbahçe con dos nuevos robos en primera línea; uno para bandeja de Carroll, otro para canasta suya (73-83, min. 39).
Rudy finalizó con 21 puntos y 30 de valoración, por 15 tantos de Carroll y 12 y 4 asistencias de Sergio Rodríguez.
El Real arrasó en el rebote (34 por 22 de su rival) y tuvo gran acierto exterior (9 de 21). Los madridistas solo lanzaron cuatro tiros libres en todo el partido.