El partido que cerró la quinta jornada de la Liga Endesa fue la confirmación de la naturaleza de Real Madrid y Caja Laboral. Unos, deslumbrantes durante muchos minutos, pero con lagunas ocasionales que ponen en riesgo sus partidos. Otros, todo carácter, capaces de reaccionar y remontar cuando no parece posible.
El equipo blanco tuvo que ganar en un día aciago de Rudy Fernández, quien cometió su segunda personal mediado el primer cuarto y casi no actuó hasta el descanso. Sergio Rodríguez (acabó con 10 puntos y 7 asistencias) se cargó el equipo a la espalda no solo en la dirección, anotando también, y cuando descansó salió un Draper (6 asistencias) con las ideas muy frescas que supo entender a la perfección las intenciones de Felipe (el capitán está a un nivel espectacular) y Slaughter.
En el Baskonia Nemanja Bjelica (25 puntos) prolongó su momento dulce tras la exhibición en Milán, algo que su equipo agradece en ausencia de Nocioni (al menos una semana de baja por un esguince cervical), pero el resto de jugadores se mostraron algo timoratos en el primer tiempo. Entre eso y su pésimo porcentaje de triples (empezaron 2 de 12) llegaron a ir 11 abajo (41-30, min. 19).
Sin duda en el descanso Dusko Ivanovic puso las cosas claras, pues en la reanudación el Caja Laboral endosó un parcial 2-12 (43-44) que les metía de lleno en el partido. De ahí al final del partido, un gran intercambio de golpes con el Real siempre por delante.
El equipo de Laso corrió siempre que pudo, aprovechando la mayor movilidad de sus pivots, y cuando no pudo sus bases encontraron buenas opciones. Una de ellas, pase de Draper para matazo de Slaughter, puso en pie al pabellón. Otra, para triple de Carroll, recuperó el +11 (72-61) a 3 minutos del final que parecía sentenciar el partido.
El Baskonia, que había aguantado a una distancia remontable hasta ese momento prácticamente gracias a Bjelica, apretó en defensa para intentar la remontada. Gracias a uno de esos lapsus que suele tener el Madrid en cada partido llegó a empatar con un parcial 0-11 (9 de Lampe). Draper erró por centímetros la bandeja que hubiera evitado el tiempo extra.
En el periodo adicional, de nuevo el mismo guión. El Real cogió distancia rápido (80-74, min. 43) para perderla con la misma premura (80-81). Felipe, con un tiro libre, y Mirotic (83-81 a 5 segundos), en una jugada de libro de bloqueo y continuación con Sergio, presevaron la imbatibilidad del Madrid. San Emeterio, con un triple errado, y acto seguido Bjelica, con dos palmeos, pudieron haber cambiado el signo del resultado.