Por 15 puntos perdían los Lakers al final del tercer cuarto ante una afición ciertamente mosqueada por dos agravantes: que lo hacían en casa y ante los vecinos Clippers. Al final, 10 puntos abajo (95 a 105) por mucho que Kobe metiera 40 puntos. A los rivales les bastó jugar en equipo y que Crawford volviera a salir caliente desde el banquillo (21 puntos). Pau estuvo mejor en la lucha por los rebotes (14) que anotando (10), aunque tiró muy poco 14 (anotando 5) para estar 39 minutos en juego.
Mejor le fueron las cosas a su hermano Marc, que además de ser el mejor anotador de su equipo (21 puntos, los mismos que Conley) y coger 6 rebotes en 36 minutos, se apuntó la primera victoria al ganar los Grizzlies ante los Warriors por 94 a 104.
También Serge Ibaka logró su primera victoria con los Thunder, que superaron a los Blazers por 106 a 92. El pívot español no alcanzó unos buenos números (7 puntos, 5 rebotes y 2 tapones en 27 minutos), siendo Westbrook la estrella al irse a los 32 puntos. El otro español en liza, Víctor Claver, volvió a ver el partido desde el banquillo, siendo esta vez el único jugador al que Terry Stotts no sacó.
También estuvo en la banda, pero por motivo de su lesión -le queda poco más de un mes para reaparecer- Ricky Rubio, que vio, vestido de calle, cómo los Wolves ganaban a los Kings por 92 a 80, con Barea (21 puntos) muy activo saliendo desde el banquillo.
La jornada deparó dos grandes sorpresas: Los Knicks aplastaron por 104 a 84 a los Heat, que ya sucumbían por 33 a 17 al final de un infame -para los de Miami- primer cuarto. Carmelo Anthony se lució con 30 puntos, bien secundado por Novak (17) saliendo desde el banquillo. Los 23 puntos de LeBron se quedaron tan cortos en el Madison como los 84 de su equipo.
También fue sorprendente la derrota de los Celtics en Boston a manos de unos muy entonados Buks, que tuvieron en Brandon Jennings (21 puntos) a su mejor hombre. Entre los depauperados Celtics, Garnett sólo acertó a anotar tristes 15 puntos.