El Board de la FIBA reunido en Malasia ha decidido remodelar de arriba abajo el sistema y calendario de competiciones de selecciones a partir de la Copa del Mundo de 2014 a celebrar en España. Los principales cambios anunciados, que el Mundial pasará a jugarse en año impar (2019, 2023, 2027…) y los campeonatos continentales se disputarán cada cuatro años, en vez de cada dos.
“El baloncesto necesita expandirse y generar nuevos estímulos que generen un crecimiento. Esto solo puede suceder si cada país cultiva el juego y juega regularmente delante de su propia afición”. Este es el discurso de Yvan Mainini, presidente de FIBA, para justificar las modificaciones sustanciales en el calendario y sistema de competiciones de selecciones nacionales a partir de la Copa del Mundo de 2014.
La siguiente Copa del Mundo se celebrará en 2019 (con lo que dejará de coincidir con el Mundial de fútbol), con 32 equipos (en vez de 24) y un nuevo sistema de acceso. Las selecciones deberán disputar un Premundial con grupos reducidos y partidos a ida y vuelta. FIBA ha acotado una serie de fechas preliminares para disputar este Mundial (noviembre de 2017, febrero, junio, septiembre y noviembre de 2018 y/o febrero de 2019); algunas de ellas entrarían en conflicto directo con el calendario de clubes.
FIBA ha reconocido que el sistema definitivo de clasificación se concretará en los próximos meses.
Además, a partir de 2017 los campeonatos continentales se disputarán cada cuatro años y no cada dos, como en la actualidad.
La clasificación para los Juegos Olímpicos de 2020, por su parte, se realizará a través de la Copa del Mundo de 2019 y cuatro Preolímpicos.
Uno de los motivos para acometer estos cambios es aligerar el cargado calendario dejando un verano (el de 2018) libre de campeonatos, pero no queda claro cómo interferirá esto en las competiciones de clubes.