“Debido a la tensión, antes del partido tenía un dolor de cabeza terrible. Luego Steffè [asistente] me recordó que yo no tengo cerebro y por lo tanto se debía tratar de un dolor pasajero”. Con esta frase brillante Gianmarco Pozzecco describe en La Gazzetta dello Sport sus sensaciones antes de debutar como entrenador de baloncesto con el Capo d’Orlando, el que fue su último equipo como jugador (temporada 2007-08).
Pozzecco, sin experiencia previa como técnico, fue contratado la semana pasada para enderezar el rumbo de la Orlandina, colista de la Lega Due con siete derrotas en siete jornadas.
En el primer partido superaron al Jesi en su pista por 78 a 83, abandonando provisionalmente el último puesto de la tabla.
La ‘Mosca atómica’, como fue apodado, subcampeón olímpico en 2004 con su selección, tuvo una carrera de contrastes. Debutó en la Lega con el Udine y luego jugó para Livorno, Varese, Bolonia y Khimki, con un efímero paso por el CAI Zaragoza en los play offs de la LEB de 2005. Últimamente ejercía como comentarista de televisión.
"Estos chicos me han dado una inmensa satisfacción que nunca voy a olvidar. Quiero dar las gracias al presidente y a su hijo, quienes por segunda vez han creído en mí. Me han dado la oportunidad de tener la mayor alegría de mi vida", declaró 'Poz'.