“Es un chico que lleva desde infantil en el club. A nivel personal es un diez, muy inteligente, crea muy buen ambiente y tiene una buena cabeza. Va a un colegio sevillano por las mañanas donde se exige más nivel de estudios y sus calificaciones son excelentes. Es un ejemplo en ese sentido. No es normal en los chicos jóvenes que puedan compaginar tan bien el deporte y los estudios. Se organiza muy bien y curra mucho. Ha demostrado una madurez increíble para su edad”, empieza a relatar el director de cantera del Cajasol, Juanma Pino. “A pesar de esa noticia tan negativa en la pasada Semana Santa, él hizo un buen Campeonato de Andalucía y de España con el junior. Se apoyó en el baloncesto y en sus compañeros para superar el trance. En verano realizó la pretemporada con el primer equipo y Aíto finalizó encantado. Ahora esto le ha reforzado muchísimo”.
Sabemos que mide 1.83 metros pero, ¿cómo es? “Su físico engaña. Parece endeble pero luego es muy rápido y resistente. Es capaz de llegar a ayudas y de defender a jugadores de la Liga Endesa. Además, roba muy bien los balones. También destacaría que gracias a su lectura de juego el equipo sabe a qué juega. En los últimos años dentro la cantera del Cajasol, él ha sido de los más completos. Realmente, no es un portento en nada, pero sí es muy completo y siendo junior no da ninguna nota negativa. También tira bien desde fuera. En definitiva, es un base clásico que no necesita tanto el protagonismo. Por otra parte, es importante destacar el trabajo de la cantera del Cajasol. No sólo nos volcamos con los jugadores convocados, sino con todos, ya que algunos no presentan un evolución tan explosiva. A principios de la temporada 2011/2012 era el primer base del junior y tenía peso en el equipo. Lo malo es que sufrió una lesión en un hombro y estuvo 45 días parado. Aun así, hizo un buen Torneo de L’Hospitalet y de España”, explica Pino.
Corrales también demuestra su aprecio a sus compañeros del junior y no los ha abandonado a pesar de su agenda apretada: “Ayer, por ejemplo, el primer equipo no entrenó y por la mañana ya me estaba preguntando a qué hora entrenábamos con el junior por la tarde para venir. No se olvida de su equipo originario. Él ahora está disfrutando pero sabe que su primer equipo es el junior”, prosigue Pino..
¿Por qué ha pasado de nunca ser internacional a disputar minutos en la Liga Endesa? “Esto ocurre a veces. Los chicos se desarrollan en diferentes momentos. Nunca destacó por su físico y no pasó por encima del resto. Vivió dentro de la normalidad de este nivel y ahora ha absorbido la experiencia”, remata su director de cantera. ¿Y cuál es la opinión del seleccionador U16 y U17 de los últimos años y que además es el ayudante de Aíto en el Cajasol, Diego Ocampo? “Guillermo estuvo con nosotros en la pretemporada y fue progresando jugando todos los partidos. Nos dejó un buen regusto por su forma y su nivel. Al volver Satoransky del Pre-Europeo, Guillermo se quedó en el junior y fue intercalando entrenamientos. Ahora ha tenido que ayudar en la rotación del base y estamos contentos. Nikola Radicevic no ha podido jugar por problemas burocráticos y con Tepic estamos viendo si puede entrar en otra posición que no sea la de base donde nos pueda ayudar más. Guillermo se lo ha ganado y ha habido una serie de circunstancias que le han conducido a esta situación. Debe progresar y seguir yendo poco a poco. No tuvo grandes expectativas hasta ahora y no era un jugador muy conocido. A ver cómo asume todo esto. Antes de esta temporada yo lo conocía bien y le veía con una cierta frecuencia. No fue convocado con la U16 donde yo estuve como seleccionador y no me ha sorprendido su mejora porque ha ido poco a poco. Destacaría su madurez a los 17 años y cómo ha sabido compatibilizar las clases y el equipo con total normalidad. Esta experiencia que está viviendo es única”.