Con una defensa de porcelana –todo el que penetra, mete– los Lakers (8-9) no cesan en su particular descenso a los infiernos. Esta vez no fueron capaces de superar a unos Magic (6-10) que no levantaban cabeza desde que fichara por los Lakers su particular Superman y que ganaron en el Staples por 103 a 113.
Anoche, pese a que Howard llegara a los 21 puntos y capturara 15 rebotes, los Lakers se quedaron sin alas y los de Orlando comprobaron que su sustituto, Vucevic, también sabe volar, estando prácticamente a su altura (17 y 12). Los de D’Antoni entraron de nuevo en una espiral de desaciertos, sobre todo defensivos, que se hizo más patente en el último cuarto, donde llegaron a admitir un 26-40 que hace sonrojar a cualquiera. Pau –¿otra vez señalado por el entrenador como culpable?– vio el final del partido desde el banco después de haber jugado 29 minutos en los que anotó 11 puntos (4 de 11 de dos) y cogió 7 rebotes. Que Kobe llegara a los 34 (12 de 27) no deja de ser una anécdota, ya que pesaron más los 30 de Affalo para los Magic. ¿Cambiará algo con la reaparición de Nash? La paciencia se agota entre los seguidores del equipo y quizá un señor llamado Phil Jackson no pueda dejar de esbozar una sonrisa desde su retiro dorado.
En el otro partido dominical los Knicks (12-4) ganaron a los Suns (7-11) por 106 a 99, con 34 puntos de Carmelo Anthony y 23 de Felton frente a los 18 de Gortat.