Ya explicamos que en la Pionir siempre pasan cosas. Tras tres derrotas consecutivas allí, el Barça también lo sabía. Pero esta vez el resultado final fue otro.
Marcelinho Huertas, con dos tiros libres a 15 segundos del final, y Nathan Jawai, con un tapón a Dejan Musli en el ataque definitivo, permiten que el balance del Barcelona ascienda a 9-0, con lo que la primera posición del grupo es casi un hecho.
Les vale con perder por 20 puntos en la última jornada ante el CSKA en el Palau.
No obstante, la derrota fue una posibilidad muy real durante las dos horas que duró el partido de la Pionir. Desde un inicio nada positivo de los azulgrana (24-13 tras parcial 12-0) hasta un tramo final de partido en el que pudo ocurrir cualquier cosa.
El Partizan jugó tan lento como pudo. Anotar se convirtió en un suplicio. Juan Carlos Navarro fue el único culé que superó la decena de puntos, y necesitó una prórroga para ello.
Lo mejor llegó en el desenlace. El conjunto serbio, que no había anotado un solo triple, acertó con los tres importantes: uno de Westerman para el 53-53 y otros dos de Lucic en final de cuarto periodo (58-56, min. 39) y prórroga (65-66, min. 44).
Por su parte, Navarro no fallaba en tiros libres clave y Tomic sumaba acciones de tremendo valor en defensa (robo crucial a 20 segundos de la conclusión del cuarto cuarto) y ataque.
Con 58-58 Mickeal dispusó de un triple completamente librado para evitar la prórroga, pero falló.
En el tiempo extra el Barça tomó la delantera, pero no mató. Con 67-66 Dusko Vujosevic ordenó hacer personal para tener la última posesión. Huertas no falló (67-68 a 15 segundos) y Jawai rechazó luego un tiro demasiado tímido de Musli.
Varias decisiones a lo largo del partido enfadaron a los culés. Wallace y Navarro recibieron sendas técnicas en la primera parte, Pascual fue advertido y en el último minuto de la prórroga los árbitros cambiaron la dirección de un saque de banda que inicialmente había sido concedido al Barça.