Hay múltiples factores para explicar la malísima temporada del conjunto donostiarra. La principal es que Woods y el sustituto de Baron (Lofton) han salido más que rana, ranísima. Si a eso añadimos que en la temporada pasada había un trío espectacular (Vidal, Baron y Panko) y que nadie ha aparecido tampoco para suplir a Panko con parecidas garantías (Korolev dado de baja hace dos semanas), la situación en el campo es evidente: no salen las cosas y el Lagun Aro ha pasado de ser el segundo mejor ataque en la 2011/2012 al segundo peor ahora.
“Parecía que éramos un equipo de juguete al final contra el Gran Canaria. Hubo momentos en los que luchamos bien y era divertido vernos jugar. Hay que mantener una regularidad mayor durante el partido. El vestuario está roto. Si no estuviera así, la preocupación tendría que ser mayor. Cometimos errores graves al final. Hemos hecho un esfuerzo muy grande porque en tres-cuatro minutos hemos roto el trabajo que habíamos hecho ante un equipo que está haciendo el mejor baloncesto de la competición hasta el momento”, expresó Sito Alonso tras caer ante el Gran Canaria ayer.
Neto y Salgado están tirando del equipo por fuera y por dentro Doblas hace lo que puede sabiendo que no es un dominador, sino un hombre de equipo. Con esto, el fichaje de un otrora intenso Woods (4 de valoración en 21 minutos) y el escaso partido que los de Sito Alonso están sacando de Guille Rubio (2 puntos ante el Gran Canaria) y de Kuksiks (7.2 puntos de media, sí, pero cero ayer) provocan que el panorama se ennegrezca. Ibekwe y Taylor por el momento están aportando lo que se esperaba y Papamakarios conoce sus limitaciones, por lo que ellos no serán los salvadores. La clave está en fichar (aunque tras la marcha de Korolev no se esperan incorporaciones) trayendo a un anotador (dando igual su posición aunque por fuera el juego marcha peor). A Olaizola y a Díez, por el momento, no se les puede pedir mucho más ya que están empezando en la dinámica de un equipo de Liga Endesa. El presidente, Álvaro Bilbao, ya ha bajado al vestuario en alguna ocasión para pedir más valores de actitud a sus jugadores por el momento no ha surtido efecto.
Sito Alonso cada semana tiene menos posibilidades de remontar la situación con este equipo (que es el que, por cierto, más balones pierde, 17) y contra el Cajasol de Aíto este próximo domingo a las 12:15 horas puede que pase una parte de sus opciones para que el Lagun Aro no se meta aún más en el pozo. Una final a cortísimo plazo para Sito en un club que ha presentado unas cuentas de 4 millones de presupuesto para esta temporada (una cifra nada desdeñable para los tiempos que corren a pesar de que la diputación le haya rebajado las subvenciones).