Se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de la Liga Endesa mostrando una excepcional capacidad desde más allá de la línea de 6,75. Un desconocido para el gran público que sin embargo lleva muchos años mostrando su talento.
Alberto Corbacho cumplió el pasado mes de noviembre los 28 años, una edad que erróneamente muchos la consideran veterana y que, como bien demuestra el alero de Monbous, puede ser ideal para impulsarse hacia lo más alto del baloncesto español. Formado en la inagotable cantera balear Alberto Corbacho se convierte en un claro ejemplo de constancia desde las categorías LEB desde donde temporada tras temporada mostró esa habilidad característica como es el tiro de tres puntos en Hueva, Zaragoza, L’Hospitalet, Breogán y las dos últimas campañas en Obradoiro.
En un baloncesto necesitado de espacios, los grandes tiradores se convierten en elementos imprescindibles en cualquier proyecto ganador. En Corbacho se están fijando ya todos los responsables de los mejores clubes españoles entendiendo que se trata de un jugador diferencial por su capacidad para abrir defensas con su lanzamiento infalible. Lo fue durante muchos años en la Liga Adecco – siete temporadas – y lo sigue siendo, incluso con mayor eficacia en la Liga Endesa.
Corbacho es hoy un jugador del que ya habla todo el baloncesto español y a quien van a seguir muy de cerca clubes de Euroliga. Si mantiene la línea puede provocar movimientos sorprendentes en los próximos meses. Al tiempo.