El partido fue un intercambio de parciales continuo en el que ninguno de los dos equipos llegó a disponer de ventajas definitivas en ningún momento.
El Zalgiris comenzó a pleno ritmo, con Darden, ex del Unicaja, asumiendo muchas posesiones con éxito (7 puntos en el primer cuarto). Los de Jasmin Repesa sobrevivían con los triples, porque les costó atacar en estático.
Ante la mala noche de Marcus Williams, Earl Calloway se erigió en rescatador de su equipo cuando la velocidad de Lafayette y el acierto de Popovic amenazaban con la escapada (28-19, min. 12). Con su tercer triple y un robo más bandeja el base espabiló a los suyos. Simon continuó la faena hasta empatar a 30, dejando el triunfo en el aire para la segunda parte.
A la salida del vestuario el Zalgiris sorprendió al Unicaja con dos triples seguidos (40-32), pero la respuesta del conjunto andaluz fue contundente: un parcial 1-12 (41-42) rematado por un triple de Simon que le daba la primera ventaja desde el primer cuarto.
Los lituanos cargaban con todo el rebote ofensivo (consiguieron 16 rechaces en todo el partido), sacando partido de las segundas opciones, pero no conseguían despegarse porque cada vez aparecía un jugador distinto del Unicaja aportando algo positivo. Zoran Dragic completaba un espectacular 2+1 para igualar a 45.
Hasta el último cuarto el Unicaja había salvado cada situación de riesgo, incluso una falta más técnica de Zoric (52-47). El periodo decisivo fue otra historia.
Los triples dejaron de entrar, Williams (1 de 8 en tiros) seguía desaparecido y, para colmo, varias pérdidas de balón desembocaban en canastas fáciles del Zalgiris. De nuevo con Lafayette en cancha, y con el joven y talentoso Kuzminskas (14 tantos en 18 minutos), los locales abrían brecha. Primero +6 (57-51), luego +8 (61-53) y, finalmente, +11 (67-56 tras una pérdida en medio campo).
El Unicaja ya no tuvo capacidad de respuesta y el Zalgiris acabó el partido con sus notas más altas. Una canasta de Kaukenas sobre la bocina dejó el 75-63 final, un suculento +12 difícil de remontar en Málaga.
La semana que viene, nueva visita complicada para el Unicaja: en el OAKA les espera el Panathinaikos.