El base español, que saltó al parquet después de estar tres partidos sin jugar por una contractura en la espalda, estuvo 18 minutos en liza durante los cuales el equipo consiguió un +10 en el balance de +- en el marcador. Ricky activó a sus compañeros, sobre todo a Pekovic, que metió 25 puntos y cogió 18 rebotes, al dar 8 asistencias, coger 4 rebotes, robar 4 balones y acudir 6 veces a la línea de tiros libres, de los que metió 4.
Tiene mérito el equipo de Terry Porter, que ocupó esta vez el puesto de Adelman, ausente por motivos personales, ya que no pudo contar con Love, lesionado en su mano derecha.
Quienes están acabando con todos los méritos que podían haber contraído en el pasado son los Lakers (15-19) que volvieron a admitir una enorme cantidad de puntos en Houston ante unos Rockets (21-14) que les fundieron por 125 a 112. Es cierto que no tenían ni a Howard, lesionado en el hombro derecho, ni a Pau, que por la norma de la NBA en caso de haber sufrido una conmoción no podrá volver hasta que los médicos de la NBA, que no del club, le autoricen. Es cierto que son bajas muy sensibles, pero también que por la manera se jugar de D’Antoni afectan menos que si fueran exteriores; no obstante fue World Peace el máximo anotador (24 puntos) por encima de Kobe (20). Por los de Houston el mejor fue Harden, con 31.
¿Cómo puede un equipo que tiene mejor porcentaje que el rival en todos los tiros perder un partido? Los Heat (23-10) anotaron el 41% en tiros de campo, el 42 % de tres y el 72% en libres mientras los Pacers (21-14) hicieron, respectivamente el 36%, 40% y 63%. ¿Cómo es posible entonces que los de Indiana vencieran por 87 a 77? Pues porque tiraron muchísimo más que los rivales. Exactamente 91 por 68. Además, los de Spoelstra de dejaron coger muchos rebotes ofensivos, lo que propició que los de Atlanta tuvieran muchas segundas opciones.
El técnico de los Hawks, Frank Vogel, destacó la labor del alero Paul George, que no sólo metió 29 puntos y cogió 11 rebotes, sino que además secó a LeBron James, al que dejó en 22 puntos. Un problema insalvable para los campeones en Indianápolis fue que entre el resto de los que no conforman el ‘trío mágico’ –además de LeBron, Wade (30) y Bosh (14)– sólo fueran capaces de meter ¡11 puntos!, con Allen firmando un rosco. Y es que sin tirar…
Otros resultados:
Philadelphia, 89 – Brooklyn, 109
Milwaukee, 108 – Phoenix, 99