Con mucha igualdad empezó el choque entre CSKA de Moscú y Unicaja Málaga (10-9) con la mitad de los puntos del conjunto moscovita para Sonny Weems. Seis puntos consecutivos de Luka Zoric y tres triples encadenados de los de Repesa (2 Williams, Simon y Lima) lanzaron en el marcador a los malagueños en el marcador (15-25). Weems y Krstic, con 7 y 5 puntos respectivamente, eran los únicos referentes del equipo local. Dos tiros libres de Calloway dejaban en 17-27 el resultado cuando se llegaba al minuto 10.
El guión continuaba en el segundo cuarto y Unicaja con Simon y Williams al alimón (12 puntos entre los dos) martilleaban el aro rival para en menos de 14 minutos colocar el 25-41. Simon y Vázquez llegaban a poner a Unicaja con +17 pero 10 puntos casi seguidos de Teosodic, que asumía la responsabilidad y galones bajaban la desventaja por debajo de la barrera psicológica de los diez puntos (38-47). Viktor Khryapa y Aaron Jackson culminaban un 10-0 de final de cuarto que dejaban con vida al equipo de Ettore Messina al descanso (43-47).
Nenad Krstic se movía con comodidad en la zona y seguía sumando pero sería un triple de Micov el que pondría por delante a CSKA mientras que Unicaja solo había anotado dos puntos en los primeros tres minutos de cuarto (50-49). Entonces reaccionaba el equipo de Repesa y con 16 puntos de Marcus Williams en estos diez minutos salpicado de leves apariciones de Zoric y Vidal recuperaban la ventaja. Williams materializaba 11 tantos en los últimos tres minutos de cuarto mientras que CSKA se ahogaba en la defensa en zona 2-3 planteada por Repesa y solo conseguía una canasta de Micov. 60-71 al final del tercer cuarto.
Lejos de enjugar la desventaja, CSKA naufragaba y solo conseguía un punto, desde el tiro libre, en los primeros cuatro minutos. Unicaja había aprendido la lección y no iba a dejar que le remontaran el partido por segunda vez. Lima y Zoric en el interior y Calloway y Dragic, desde 6,75 metros con sendos triples, fijaban una nueva máxima: 62-80. Krstic (21 puntos) y Khryapa (13 puntos) apelaban a la heroica y despertaban a su equipo y al Pabellón. El reloj jugaba en su contra y es que Unicaja no bajaba la guardia con cinco puntos de Vidal y cuatro de Calloway además de su buena lectura sentenciaban el choque (75-89).