Reportajes
Última actualización 03/02/2009@13:17:31 GMT+1
Son los referentes ofensivos de sus equipos. Necesitan el balón y encontrar el aro rival para sentirse plenos en una cancha. Desenfundan la muñeca a la menor oportunidad. Son los pistoleros de la Liga ACB.
[Por Nacho DoriaFotos: Candel, Surrallés y López]
En la primera vuelta liguera (16 partidos), el argentino del CAI Zaragoza Paolo Quinteros ha acumulado 13.87 tiros por encuentro y el canadiense del Kalise Gran Canaria Carl English sólo ha necesitado 2:07 minutos para soltar su mano. Son los líderes de estas dos especialidades (tiros por partido y tiro por minuto en cancha) que determinan claramente quiénes son los artilleros más constantes de la Liga ACB. Neta vocación atacante.
En nuestra competición, las rotaciones y el reparto de responsabilidades limita un tanto las posibilidades de estos incansables tiradores. La selección de tiro, además, es mucho mayor por estos lares. Pero en la NBA, las estrellas tienen patente de corso para hacer lo que les plazca. La semana pasada, sin ir más lejos, tuvimos un claro ejemplo de ello. En el Staples Center angelino se enfrentaban los Lakers y los Cavs, ambos conjuntos rondando el 80% de victorias. Kobe versus LeBron. Pues bien, Bryant necesitó 22 tiros de campo para acabar con 20 puntos y James lanzó 25 veces para sumar 23 tantos. ¡Más tiros que puntos! ¡Vaya ‘cante’! Pau Gasol, sin embargo, sólo necesitó 13 lanzamientos para firmar 22 puntos. Muchos tiros alocados de esas dos megaestrellas que a lo largo de sus carreras profesionales promedian 20 tiros por partido y necesitan menos de dos minutos en pista para ‘cargar’ sus escopetas. La NBA, otro mundo… aunque en este caso no necesariamente mejor.
Doble faro en Zaragoza y Fuenla
En la ACB (y por extensión, en la Euroliga: David Logan, con 16,89 tiros por partido, ha sido el más activo de la primera fase continental), las estrellas también asumen el mayor peso ofensivo de sus equipos. ¡Pero no tanto! Paolo Quinteros ha aterrizado en la ACB sin complejos y jugando de la misma manera que le ha llevado adonde está. En su debut, ante el Pamesa Valencia, 17 tiros. La confianza del entrenador Curro Segura, además, reforzó al internacional argentino en su juego.
El CAI Zaragoza ha sido uno de los dos equipos que ha tenido a dos jugadores por encima de los diez tiros por actuación. A Quinteros se suma el veterano Larry Lewis. Dos referencias indudables en los esquemas maños. El otro conjunto ACB con dos ‘faros’ ofensivos ha sido el Alta Gestión Fuenlabrada: Brad Oleson y Saúl Blanco. Llama la atención que estos dos pupilos de Luis Guil dominen sus ansias anotadoras y necesiten más de tres minutos en cancha para probar fortuna de cara al aro. Que sean los dos jugadores ACB que más minutos de media ha estado en cancha (32) en esta primera vuelta analizada ayuda a explicar esa circunstancia. Letal pareja de aleros.
En el otro lado de la balanza, tres conjuntos no han disfrutado de ningún jugador por encima de esos diez lanzamientos por partido: DKV Joventut (Mallet 9.5), iurbentia Bilbao (Salgado 9.06) y MMT Estudiantes (Jasen 9.37). En estos casos, el reparto del ‘pastel’ anotador es notable. Y el DKV Joventut, en concreto, deberá hacer aún mayor distribución de opciones en la segunda ronda liguera ya que ha cortado a Bracey Wright, que con 8.85 tiros por actuación era el segundo artillero de la Penya. Txus Vidorreta, entrenador del iurbentia Bilbao, también aboga por la diversificación atacante. ¿Quién se atrevería a decir que Marko Banic, noveno en la carrera por el MVP, únicamente ha lanzado 7.7 tiros por partido? La lectura en el Estudiantes, sin embargo, no resulta tan positiva. Si los resultados colegiales no han sido buenos, ¿necesitarán un líder más anotador y acaparador que tire del carro?
Felipe y Rako, los mismos tiros
Tras Quinteros, el segundo jugador ACB que más tira es Taquan Dean. El escolta del C.B. Murcia también supera los trece intentos por choque, destacando que 7.5 de ellos son triples. El de Louisville es una amenaza constante desde los 6.25 metros.
A continuación, dos parejas con la misma actividad: English y Jeter (12.5) y Reyes y Rakocevic (12.3). Ya ha quedadom dicho que el canadiense del Granca es el más rápido de la ACB en desempolvar. Comenzó a un nivel altísimo, haciéndose merecedor de un protagonismo no habitual en un plantel como el canario, en el que siempre manda el colectivo sobre la individualidad. Pero con el paso de las jornadas, el rendimiento de English se ha diluido un tanto. Jeter, por su parte, es el único caso de base puro presente en estas especialidades. Habituados cada vez más a directores de juego más pendientes de la buena circulación de balón y de maximizar las virtudes de sus compañeros, toparse con un base con hambre de puntos provoca recuerdos de otras épocas.
Felipe y Rako también finalizaron las primera vuelta con idénticos tiros: 197. Sobre la figura y méritos del serbio del Tau nos hemos extendido en las páginas anteriores. Pero valga un dato más para destacar la soberbia campaña que está desarrollando. De la lista de jugadores ACB que han tirado más de diez veces por encuentro, Rakocevic es el que más tiros libres provoca: 5.87, por delante de Oleson (5.5), Quinteros (5.31) y Reyes (5.25). Es decir, que además de los tiros que culmina, el baskonista es una amenaza habitual para el defensor de turno. Doble mérito para Rako.
Reyes, líder destacado en la tabla de valoración que determina el Más Valioso, suma y suma. Su constante labor de brega bajo los tableros le proporciona numerosas opciones de tiro. Pero lo más interesante del pívot madridista es que ha consolidado una gran confianza en su tiro de media distancia. Ampliar su área de acción le ha hecho un jugador mucho más completo y peligrosos.
Repasando los otros candidatos al MVP’09, Borchardt y Splitter tienen posibilidades reales pese a tener sus tiros mucho más limitados: apenas 8.41 del gigante del C.B. Granada y 9.33 del brasileño de Vitoria. Son dos excelentes muestras de la exigente selección de tiro vigente en la ACB que hace que incluso sus estrellas se piensen mucho cada lanzamiento. Moraleja: los pistoleros ACB deben acreditar buenos porcentajes para mantener su status.